20 de marzo de 2013

Epitafios (de amor y desamor) - Luis Vilchez - Decima segunda experiencia literaria realizada a pulmón, octavo libro de las Ediciones Libros de la Calle

Fotografías Lalo Molinelli


Prólogo toma uno

Por Alejandro Frias

Vea usted, lo que tiene entre sus manos es un grito elevado al viento en búsqueda de oídos atentos, de voces que ejecuten su potencial de eco, de manos que aúnen manos para empujar entre todas.

Vea usted, las palabras de estas páginas no son una plañidera, un lamento, una queja lastimosa. No, señor. No.
Vea usted que si se mete a este mundo encerrado entre dos tapas, si abre su humanidad a la humanidad, si no es lobo de nadie ni cordero de ninguno; vea que si se quita su atavío de individualismo, si desanda los caminos de las miserias, si desata la madeja de los odios; vea usted que si escucha lo que Luis tiene para decirle, si mira lo que cada epitafio tiene para mostrarle, si desgrana el decir sincero de cada poema; vea usted que si es capaz de todo eso, entonces será hombre entre los hombres, camino satisfecho de cada encrucijada en la que comparte su vida con otros caminos, mano del pueblo acariciando una flor humedecida por el rocío, olla abierta para quien quiera comer, pies de niño sintiendo, a cada paso, la libertad y la frescura de la arena en la playa.

Vea usted que Luis está levantando en la esquina de cada poema una bandera.

Vea usted que la utopía sigue en pie.

Vea usted que cada palabra es una espada.

Vea usted que el amanecer siempre es posible.

Vea usted.

Y no pare de ver, que es hora de sacarse las ojeras y mirar más allá de lo que nos permiten mirar.


Fotografías de Lalo Molinelli

Tiempo

Silenció el día
un hombre escribe 
su larga historia

Licencia poética

No pone comas
tampoco puntos
¿poeta terco no comunica?

Padres

Palotinos Angelelli Mujica
no son solo memoria
son RESISTENCIA

Careta

Tarde o temprano
algún político
muestra la hilacha

Veinticuatro de marzo

Torturadores
Milicos - curas
son perdedores

Mal día

¡Qué veinticuatro!
Golpe de estado
de los tiranos

Maquinitas

Cuánta ignorancia
tres veces votan
al mismo idiota 

Pueblo blando

¡No participan!
Vienen y votan
al primero de la lista

Carlos Fuentealba

¡Maestro muerto!
Balas de lobos
dañan al pueblo

Fotografías de Lalo Molinelli

Preguntas

¿Cuántos luchamos
contra este mundo
globalizado?

Presagio

Si no hay cultura
no habrá trabajo - pan -
buenos días

Concienciar

El señor tiempo
es la memoria
que pica y pincha

Fotografías de Lalo Molinelli

De un príncipe

Con dormir 
bella durmiente
no harás la revolución

Bestiario

Se droga un niño
un angelito
le ofrece vicios

FMI

¡Banco con plata!
Se lleva todo
el pueblo paga

Desnutrición

Roberto Santoro 
la combatió con poesía
pero sigue el hambre en la villa

Jugadores

Para vender una revista callejera
hay que transpirar
la camiseta

Plaza de mayo

Venciendo al miedo
la abuela loca
busca a su nieto

Desechos

¡No tienen fuerza!
Niños con hambre
no juegan mucho

Tiempo

Nace el enero
un nuevo brillo
para mis canas

Tiempo II

Miedo al espejo
veo el reflejo
de mi pasado

Fotografías de Lalo Molinelli

Luego del esfuerzo

Se va diciembre
mi quinto libro
nace - me inquieto

Revolución

La esperó tanto
los años locos
fueron pasando

Buen día

¡Qué  lindos cerros!
Con tu mirada
no falta nada.

Soledad

Triste es el día
te fuiste 
y sola duerme la luna

Brindis

No es noche buena
pero yo brindo
por tu llegada

Cántico

¡Aniversario!
Día de gloria
para mis labios

La fuga

Te fuiste triste
¡barco sin puerto
vas naufragando!

Invitación

Si me amas tanto
dame unos besos
soy tu bocado

Retamo 

(A María Arrieta y Maximiliano Battistella, hacedores de la Revista Retamo, de San Juan)

Basca y valiente
Tenaz su hombre
Retamo brilla - los niños ríen

Búsqueda

Busca un amigo
solo su cuarto
no tiene brillo

Cartucho

En casa de poeta 
birome
sin tinta

Minga

No tienen casa
traen la pala
hacen la zanja

Padrazo

Hombre sin tregua
siempre jugando
con sus pequeñas

Libertad

¡Pájaro Suelto!
Se abre la jaula
brilla en el árbol

Amistad (Al poeta Enzo Mottura)

Amigo mío
sos el aliento
que me cobija

Ganador

¡Qué suerte tengo!
La vida sopla 
una nueva brisa

Lucecitas

No hay dos rosales
como el poeta
Gabriel Rosales

Arte-luto

¡Fin de una historia!
Murió
Roberto Fontanarosa

Indiferente

Niño te duermes
en la vereda
de la deshonra

Indiferente II

Su madre ha dicho:
¡Soy jubilada
no mutilada!

Destino (Al poeta Pablo Melto)

Nació poeta
para cantarte
en un par de betas

Viajero

Como un tren yo viajo
para descarrilarme 
en la estación de tus pechos

Vicios

Niña vomita
se ha deshojado
la margarita

Apreciador

No soy de goma
¡Qué bellos senos!
¡Y qué persona!

Sociedad de consumo

Números locos
me faltan cinco
tengo muy pocos

Inconsciente

Besó apurado
va cabizbajo
por sus pecados

Rutina

Se vuela el año
vienen más marchas
dudas y luchas

Maternidad

Mujer se duerme
sueña a su niña
vientre de leche

Deseo

Luna en diciembre
cuida a mi niña
que no me entiende

Almuerzo

Come basura
pobre que llora
no tiene cura

Leyenda morbo

¡Cada uno llora por donde más lo siente!
Dijo la viuda
y meó en la tumba

Gozador II

Eva se confiesa 
con un cura sanador
y él goza

Mar

Mientras te abrazo
nado en tu cuerpo
soy pez andante

Niña bonita

Cada veinte segundos 
muere un niño en Sudáfrica
y tú deshojando la margarita

Epitafio I

Los que perdieron no decayeron
son fuego y lucha
(esperancitas)

Epitafio II

Hubo un Mandela de PUEBLO
con una Parra de LUCHA
La dignidad es VICTORIA

Voces sin duda

Se fue el amor - 
dijo una niña -
no nuestra lucha

Desvío cósmico

Cuando me besas
cambia el sentido
de mi camino

Armonía

Guitarra canta
suenan canciones
nace la luna

Tiempo

El tiempo es un eterno verso fresco
para tu universo
cargado de ternura

Consejo

Si buscas un hombre compañero amante
pregúntale qué piensa - a qué juega 
por qué lucha

Encuentro

Boca pintada
hay una cita
no digas nada

Descuido

¡Qué pesadilla!
Don Juan el triste
tiene ladillas

De agua

¡Cuántos amigos!
Es mi destino
inmenso río

Sabio

Adán es dulce
lame sus nalgas
goza - la abraza

Desterrados

Manos de arena - manto de lluvia
niña aborigen - no tiene tierra
¿Quién los destierra?

Nuestros muertos

Ahí va la bala
mata la bala
la muerte llama

Utopía IV

Hay que intentarlo
revoluciones 
renuevan cantos

Nacimiento

Duerme la noche
día que nace
trae fortuna

Madraza

Camucha Abdallah mujer de tierra
¡Maestra! ¡Madre!
Lluvia en la tarde

Mirador

Si amas a alguien
busca su esencia
no es mucha ciencia

Tu poema

No es un juego de Abalorio
Es un verso para ti
del firmamento

Sordos

Los tambores de la murga tocan y re-tocan
la tristeza de una movilización popular
ignorada

Amor

Me convida lo esencial para adorarla
oídos para escucharme
oídos para escucharle

Desorientados

Somos dos sombras que transitan 
esta impúdica ciudad globalizada 
buscamos sin buscarnos - ya nos perdimos

Mi otra parte

Crecí abrazado al río
a veces siento que me extraña
-la cosa es mutua-

Declaración jurada

Poesía es resistencia
Resistir
es no bajar los brazos

Tránsito (Recordando a Haydee)

La vieja perra caminaba muy despacio
el mundo se le hacía cada vez más grandecito
Poco le quedaba a la pulgosa de mi vida

Nostalgias

Mi madre ya llegó a las ocho décadas
y el reloj despertador de la nostalgia
suena y re-suena

Tiempo

Con los años los huesos se contraen (nos pesa el alma)
rengo cojo ciego 
el tiempo no pasa en vano

Masacre de San Patricio

Mataron hombres
que daban brillo en las Villas del espanto
¡Son dictadores los asesinos de la palabra!

El silencio

Casi llegando la media noche yo escribo
remojo y recojo palabras
que callan

Carta de presentación

Dos hijas: todo viento - todo vuelo
Tus labios y tus besos
para remontar la vida

Motivación

Escribo porque son tus ojos
los que mueven
el bolígrafo


19 de enero de 2013

Esperándola - Luis Vilchez - Colección Libros de la Calle - Cuarta experiencia literaria realizada “a pulmón”


Amorosa Introducción

   Puedo decir que el hombre que escribió estos versos, 
de mujeres no sabe nada... tal vez intuya algunas cosas 
¿pero saber?… quizás esa sea su mayor cualidad, 
que al no saber nada de ellas, 
entonces, 
siempre algo les descubre…
   
   Nunca le movió el piso la mujer del tango, 
la que se fue, 
la que dejó al hombre como si fuera un pobre diablo y luego de llantos y ginebras nocturnas el pobrecito terminó en un cabaret llorándole a otra mujer de la noche y durmiendo en su regazo de desamor por unos mangos, 
y el hombre se hizo niño y volvió vencido a la casita de lo viejos. 
   
   Tal vez la muchacha de un bolero lo conmueva un poco más, 
solo por ese tono de ema enamorado ema apasionado ema hedonista que distingue al poeta.
   Él le ha escrito estos versos a la mujer de río-aire-tierra, a la diosa del silencioso cielo matinal. A la compañera. A la que rema deados para unos cuantos. En ellos se dibujan los hombres como él (por ejemplo: sus amigos-poetas) que la esperan para convidarles un corazón lleno de amor. Para invitarlas a compartir sueños-luchas-esperanzas.
   Debo reconocer que entre los hombres que él admira (poéticamente hablando) la mujer ha sido un gesto de dolor y de inspiración poética (ora el amor ora la vida ora la nostalgia),
por ejemplo su entrañable amigo, el poeta Gabriel Rosales, en su poema Calle Adentro de su libro Empezonado les recuerda a sus amigos, los poetas Enzo Montura y Gastón López (el autor de este libro fantasea con que también se lo escribió a él):

caminamos por las Calles
       que supimos andar o desandar
                somos un pedacito de tierra apasionada
                                                     en el polvo del tiempo

gracias amigos por pisarme el pecho
                                                 así tan bellamente
y borrarme las huellas
           de los que nos pisan la Esperanza
                                     con los zapatos nuevos

y ya que estamos en la misma senda
ustedes que saben de amor y desamor
                     ¿dónde esta la huella de la que se fue,
                                              la de los pies livianos como el azúcar?

y díganme compadres
         han de venirme otros pies que marquen con su ritmo
                                                                         alguna nueva danza?
        ¿acaso somos la definitiva espera
                                                               de alguna huella nueva?
       ¿somos, fatalmente, las huellas que nunca nos rozaron?

no hace falta que contesten
sé que los amigos no ofrecen respuestas pero escuchan preguntas

gracias Compañeros por dejarme su  huella
por cruzarse en el rumbo de mi vida,
de los que Andan a la Par
                             han de ser
                                    los caminos del porvenir.

   Bueno, 
digamos que en este libro hay un hombre que no es de amor o desamor y que Esperándola camina Calle Adentro con sus amigos poetas (marchando, 
amando las idas y vueltas que nos da la vida,
Esperándola) ¿y que es el amor y el desamor sino lo mismo? ¿acaso será puro impulso acompañado de ternura? ¿o será una inmensa calle dispuesta a que la avancemos hasta lo mas profundo de nuestra espera amorosa?
   
   Digamos que si este hombre se hace universo Esperándola, 
ella es una etérea estrella caminante; digamos que el planeta no les alcanza para decir su tantos teamomucho; digamos que la inteligencia de este hombre es un puente, 
solo un puente para intentar caminar esta vida llena de mujeres que (él piensa) otros hombres queremos como objetos, 
pensando equivocadamente que eso es amor. Este hombre no la tiene (repito) como objeto de posesión, 
no espera que le lave los platos o le ponga la mesa, 
cual sumisa. Él quiere que este mundo sea más habitable, 
soñando la reciprocidad del bien común para ambos sexos. 
   
Este hombre la ama y le sueña cambios sociales. ¿Para qué más?



Bendita disfonía

 No, no necesariamente todo lo poético debe ser bello

Dardo Dorronzoro

Amada: ¡escúchame!
aun conservo la voz intacta
ronca 
cuerda 
Golleneche 
fresca 
vuela en mi canto 
de juglar del pueblo

conservo la voz -yo- te lo juro

para decir poemas a las blancas lunas
para buscar belleza en estos versos frescos
para soñar… me juego por LA LUCHA

mi voz no es de unos blandos y dulces ruiseñores 
no es de poetas estrictos por la rima
ni de un elegido tenor que cuentacuentos
mas bien mi voz es una voz rayada
como pasta de disco del setenta
pero no ha muerto - se mantiene fresca

conservo la voz intacta

porque como Dardo Dorronzoro - yo soy un poeta
no soy un hacedor de versos bonitos
y para ser poeta debo sentir la sangre de mi pueblo
que pasa y repasa memoria por mis venas
debo sufrir el pan - la tierra triste - la injusticia
en niños Chorrilleros - del Lince o del Ampía *1

y esta escasez de abrazos y de besos 
de mujeres y hombres
que quieren que compremos el amor 
con tarjeta de crédito... me da asco

conservo la voz intacta - amada mía

porque sueño campesinos - obreros y maestros
y sueño sonrisas en tiernos pordioseros
para que canten sanos - radiantes y contentos…

y sobre todo mi voz canta una REVOLUCIÓN…
una cantata de ríos de sonetos
que van marchando en un panfleto añejo
con la protesta - la lucha - de mi pueblo

amada mía 
yo te convoco a soñar OSADÍAS
estoy dispuesto a todo

porque (¿sabes?) aun conservo la voz intacta

El Chorrillo, domingo 6 de julio de 2008
*1 Barrios que pertenecen a la ciudad de San Luis, Argentina

Tapa: Pedro Gaeta (Artística Plástico) dibujo extraído de la carpeta número 5, del libro Mas cuestiones con la vida, del poeta Humberto Constantini. Dibujos de interior. Extraídos de la carpeta número 35, del libro Integración, del poeta Carlos Penelas. Carpeta número 22 El tigre fuera de la bolsa, de Oscar García. Carpeta número 28, del libro Una sangre para el día, de Dardo Dorronzoro. Editorial Papeles de Buenos Aires, Colección: La Pluma y la Palabra, dirigidas por Roberto “Toto” Santoro, año 1974


4 de enero de 2013

Torturadores - Luis Vilchez


Ellos: los poemas 
algunos -no son todos- pero son
torturadores de la corruptela

son poemas de la calle -vagabundos-
son poemas de la gente -sanadores-
son poemas de la lucha -memorables-

fusilan con ternura a los tiranos
y sueñan una patria 
que dude de los cuerdos

no son muchos: son -digamos- los de siempre

muchos pájaros
muchos cuerdos 
muchos locos

poemas que caminan con la historia
que nacen y renacen 
entre tanta necedad

muchas letras que no paran de cantar
y que sueñan paz y amor 
para los pueblos

atornillan de memoria 
a los amnésicos perpetuos
y ella los salva