11 de mayo de 2015

Luis Vilchez - Poesía Periodística (Parte 6) - Oscar Miremont, de Mendoza al mundo, el poeta de las memorias

Concienciar

Poema dedicado al poeta Oscar Miremont 

El señor tiempo
es la memoria
que pica y pincha

Poema extraído del libro Epitafios (de amor y desamor), de Luis Vilchez, Décima segunda experiencia literaria realizada a pulmón, octavo libro de las Ediciones Libros de la Calle, año 2010

Oscar con el poeta Juan Gelman

Quiero aclarar que la mayoría de las y las escritores que presentamos en este espacio de “Poesía Periodística” han publicado en la Revista Cultural Latinoamericana (Guturalmente hablando) El Viento, publicación independiente, nacida el 21 de setiembre de 1999, en la ciudad de Juana Koslay, San Luis, Argentina. Sur del Continente Americano. Planeta Tierra. En recomposición metonímica y anímica. Y en la Sopapa Literaria (Revista de Poesía Periodística), nacida en el mismo espacio-tiempo con las mismas intenciones, pero un 5 de marzo de 2005. Tengo el gusto de haber creado estas dos revistas con mi compañera de la vida, la escritora y docente decente Mónica Beatriz Algarbe, situación completamente amorosa que ambos queremos alimentar y que nos ha llevado a nacer y trashumar en un mar interminable de amigas y amigos del arte popular de diferentes rincones de nuestro hermoso país, alegría para nuestras almas que es casi imposible descifrar en palabras, ya que lo vivido es único.

¿Cuáles son las intenciones entonces?: la necesidad de vivir en poesía. Una poesía comprometida con la situación social, política y cultural del mundo. Escritores que se la “jueguen” por un estilo, una forma de discutir el mundo. Y así, de una forma bella: nacer en poesía. Eso que ha llamado mi amado amigo, el sociólogo y poeta Roberto “Tato” Iglesias: una coherencia con la palabra y el gesto.

Les convidamos a un poeta popular que tiene estas virtudes: Oscar Miremont. Nacido por casualidad en la ciudad de Mendoza un día del año 1957 y que por causalidad es “amigo entrañable de quienes nacemos Vientos”. Viajero empedernido, enfermero, profesor de historia, buscavidas, buscamores, jugador de futbol retirado, admirador del sol, el arte y la solidaridad humana. Por cierto, ha publicado muchos libros. Y muy bellos. Tiene oficio desesperado de poeta. Ahora a gozarlo.
(Pequeña Historia Poética
de Los Huarpes)

Por Oscar Miremont

Se calcula que hace 11.000 años atrás las tierras que llamamos Cuyo comenzaron a ser habitadas por antiguos cazadores y recolectaron que encontraron en este sitio un lugar para desarrollarse plenamente. Con el pasar de los siglos fueron desarrollando la agricultura como medio de vida y poco a poco fue surgiendo entre ellos la cerámica y la domesticación de los animales.

Hacia el siglo XVI, momento de la llegada de los europeos a América, los primitivos habitantes de esta región estaban alojados en diferentes valles: Guentota o Cuyo (Centro de Mendoza), Tucuma o Caria y Tulum (San Juan), Uco (Tunuyán), Jaurúa (San Carlos), Uspallata (en la zona homónima).

Por ser su divinidad mayor Hunuc Huar los españoles llamaron a los indígenas Huarpes. Nombre que con el paso del tiempo se fue imponiendo y que según el historiador Canals Frau significa “Pariente de Huar” o más propiamente “Hijos de Huar”.

Si bien formaron un solo pueblo, posiblemente su raíz sea de dos etnias diferentes, el Huarpe de la zona de Mendoza hablaba un dialecto llamado Millcayac, distinto al dialecto Allentiac hablado por los Huarpes que habitaban la zona en la que hoy se ubica la ciudad de San Juan

En general era un pueblo pacífico que se dedicaba a la agricultura, la caza y la pesca. Los españoles los describieron como “…bien tallados y dispuestos, galanes de cuerpo…y las mujeres son muy delgadas y muy altas (como en ninguna otra parte)”. También decían de ellos “los hombres eran bien agestados, ingeniosos y habilidosos. Las mujeres muy agraciadas”

Hacia principio del siglo XVI formaban parte del Tahuantisuyo, el gran Imperio Inca, que se extendía desde Ecuador hasta el Rio Tunuyán, en nuestra Provincia.

No les fue difícil a los españoles, llegados desde Santiago de Chile, dominarlos, y en su territorio fundar la ciudad de Mendoza, el 2 de marzo 1561 y San Juan de la Frontera el 13 de junio de 1562. Uno de los primeros objetivos de los hispánicos fue obtener mano de obra indígena para los campos y las minas de Chile, así la mayoría del pueblo Huarpe fue trasladado a Santiago, bajo el régimen de la encomienda. Allí murieron, penando por una tierra que nunca más volverían a ver.

Los que se salvaron fueron los que huyeron hacia el sur y se juntaron con las tribus más rebeldes de Puelches; O los que huyeron hacia el norte, a las lagunas de Guanacache, hoy un desierto en el departamento de Lavalle, lugar en el que todavía quedan descendientes y que en los últimos años han vuelto a recuperar sus tradiciones y su orgullo de sentirse un pueblo que aún sigue reclamando por sus tierras y por su dignidad.

Tras leer infinidad de textos de la época he querido poemar algunas de las situaciones que el pueblo Huarpe le tocó vivir. No pretendo ser exhaustivo, la mayoría de los atropellos que vivieron los “Hijos de Huar” no están aquí, seguramente están en la memoria de miles que nos consideramos descendientes de aquellos hombres y mujeres que fueron barridos por el progreso de otros hombres.

Estos pequeños poemas son un homenaje, un recuerdo y un intento de no olvidar a aquellos, hermanos nuestros, que forman parte de nuestra sangre y de nuestra historia.

¿La historia se repite?
¿O se repite sólo como penitencia de quienes somos incapaces de
escucharla?
No hay historia muda.
Por mucho que la quemen, por mucho que la rompan, por mucho
que la mientan, la historia humana se niega a callarse la boca.
El derecho a recordar es hoy más que nunca necesario reivindicarlo
y ponerlo en práctica: no para repetir el pasado,
si no para evitar que se repita
Eduardo Galeano

Toda historia es una excusa para pensar el presente y soñar el futuro

¿Lograremos exterminar a los indios?

Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo remediar.
Esa calaña no son más que unos indios asquerosos a quienes mandarí¬a colgar ahora si reapareciesen.
Lautaro y Caupolicán son unos indios piojosos, porque así¬ son todos. Incapaces de progreso.
Su exterminio es providencial y útil, sublime y grande.
Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio instintivo al hombre civilizado.

Domingo Faustino Sarmiento

Poesía de Oscar Miremont
La Tierra
¿Por dónde? ¿Por qué rostro?
¿Por qué plegaria hueca anda tu piel perdida?
¿Tu epidermis de orígenes?
¿Tu sangre indescubierta?
Armando Tejada Gómez

Fue Cuyun
lugar de las arenas
Millcayac fue su idioma
Huarpe su sangre y su aliento
huerto fecundo en medio de la nada
un marrón oscuro con útero adolescente

Huentota se llamaba El Valle
lo cruzaban canales, acequias, montañas
se vestía de maíz
se adornaba de quinuas, zapallos, algarrobas

Un gigante dormido lo guardaba y protegía
le brindaba su agua
le prestaba su sombra
le cuidaba sus espaldas

Un anillo de fuego reinaba y era Señor
Amo de las cosechas
Patrón del puma y el ñandú
Curaca del verano
Dueño y hacedor de las cosechas

Violada por el agua
la tierra parió hijos
creó simientes
engendró pájaros
organizó los vientos
fundó un pueblo

Fuiste Pachamama
Teta te llamaron los cuyunches
Llacta Mama los incas

Fuiste la madre de todos
un vientre bendito
generoso
que dabas la vida a manos llenas

El Requerimiento

En vísperas del asalto de cada aldea el Requerimiento de Obediencia explicaba a los indios porque se debía obedecer al rey. Este Requerimiento se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia de notario y sin ningún indio
Eduardo Galeano, Espejos

De parte del Emperador y Rey don Carlos, y doña Juana su madre
Reyes de Castilla, de León, de Aragón
de las dos Sicilias, de Jerusalén
y también de las Islas y de todo lo que hay en ellas
Domadores de gentes bárbaras.

Sus criados les notificamos y les hacemos saber, como mejor podemos,
que Dios nuestro Señor, uno y eterno, creó el cielo y la tierra.
luego llamó a San Pedro
para que de todos los hombres del mundo le obedeciesen,
y le concedió todo el mundo por su Reino y jurisdicción..

Uno de sus sucesores , Alejandro VI, como Señor del mundo
hizo donación de estas islas y tierra firme del mar Océano
a Isabel de Catilla y Fernando de Aragón
con todo lo que en ella hay en ellas
con sus oros y sus platas
sus cóndores y sus vientos
sus aguas y sus especies
sus hombres y sus mujeres

Por lo tanto les rogamos y requerimos
que acepten a la Iglesia por señora y superiora del universo
y al Sumo Pontífice como Papa
al Emperador y Reina doña Juana como vuestros legítimos Señores
y a estos padres religiosos para que les muestren el Evangelio

Si así lo hacen los recibiremos con todo amor y caridad
y les dejaremos a vuestras mujeres e hijos y haciendas libres
para que Ustedes hagan lo que les plazca
y también les concederemos privilegios y exenciones
y se les harán muchas mercedes.

Y si así no lo hacen
con la ayuda de Dios
nosotros entraremos poderosamente contra vosotros,

y les haremos guerra por todas las partes y maneras que pudiéramos
y los sujetaremos al yugo
y tomaremos vuestras personas
y a vuestras mujeres e hijos y los haremos esclavos
y como tales los venderemos
y les tomaremos vuestros bienes,
y les haremos todos los males y daños que pudiéramos

También declaramos que las muertes y daños que de esto se sigan
será solo culpa de ustedes
y nada más que de ustedes

Y entonces sí esto sucede
si ustedes no quieren aceptar la Santa palabra de Dios
ni pagar los impuestos a nuestro rey y señor
por su maldad y desidia
los condenaremos a muerte
y se pudrirán por los siglos de los siglos
en el infierno de Nuestro Dios y Señor Jesucristo

No he matado vecinos

“Algunos nativos andan rebelados, tal que toman ánimo para alborotarse y matar algunos vecinos”
Ovalle. Historia de Chile, extracto referido a Mendoza. 1567

Yo no he matado vecinos
Señor Corregidor
no eran vecinos
los hombres que mi mano ha destrozado
Nunca fueron vecinos los hombres de hierro
Señor Corregidor

Yo no estoy alborotado
Señor Corregidor
estoy defendiendo mis pájaros
mi chacras, mi tiempo
A mi futuro lo están linchando
Señor Corregidor

Yo no estoy rebelado
Señor Corregidor
yo tengo sangre en el ojo
de tanta calentura
de tanta bronca vieja
de tanto aguantar y fregarse
Señor Corregidor

Sí, somos nativos
Señor Corregidor
no se equivoca cuando nos nombra
somos desde siempre
como las piedras y las arenas de este valle
Señor Corregidor

Es verdad que somos mansos
los Hijos de Huar
es verdad que no creemos ni en la lanza
ni en el cuchillo que mata
Pero no juegue con nosotros
Señor Corregidor

No juegue con nosotros
Señor Corregidor

Un poco de tierra

“José indio, yanacona del Cuzco, zapatero, pide permiso para asentarse en estas tierras”
Actas Capitulares de Mendoza 1575

Yo, José Pachacuti
hábil con el cuero y la cuerda
hacedor de sandalias
ushutas
y también del zapato de la vieja España
pido un pedazo de tierra
de esa que perteneció a los padres de nuestros padres
pido un poco de agua
para calmar esta sed que no se apaga
pido un poco de sol
para matar este frío
pido un poco de viento
para sentir que esta muerte
tiene respiro

Yo, zapatero sin tierra
desandador de caminos
busco comer de mi oficio
aprendido en la el inicio de América
cuando los padres de nuestros padres buscaban el agua primera
o la tierra que mejor se entrega
o el viento que empuja en la llanura
o el guanaco
dador de la vida
con su carne, su sangre, su cuero

Yo, artesano de caminantes
pido un trozo de tierra
con sus aguas y sus canales
para que el maíz se haga oro
para que el ciruelo me regale sus flores
para que vea crecer mi simiente
para que vea a mis hijos subir a la altura del trigo
para que vea a mi hijas multiplicarse como cepas fecundas
para que estas llagas tengan sentido
para que mis muertos tengan descanso

Un poco de tierra
para que la muerte no gane

Fuente

www.revistaculturalelviento.blogspot.com.ar

Revista Cultural El Viento, SUBCRIBITE: revistaelviento@gmail.com

- Los Hijos De Huar (Pequeña historia poética de los huarpes), Oscar Miremont, Proyecto financiado con aportes del fondo provincial de la cultura – Secretaria de cultura / Mendoza, año 2008

- www.luisvilchezpoeta.blogspot.com.ar

Luis Vilchez - Poesía Periodística (Parte 5) - Gonzalo Córdoba, músico y poeta popular de Mendoza, Argentina. Un creador que convida

La utopía

Poema dedicado al poeta Gonzalo Córdoba

Esquivando al olvido
sola
perdida en la sangre de los guerrilleros del amor
recuperando sueños
alimentando bocas y esperanzas
amamantando a niños
respirando aire puro
incolora inodora invencible
de noche y de día: caminante
digna
mujer sensual
amor popular
cantadora y contagiadora de solidaridad
leal cuerda loca libre ardiente
perseverante
enemiga del miedo y del olvido
¡te venero!

Poema extraído del libro “Lavar Nanas”, de Luis Vilchez, Libro número uno de la Colección Libros de la Calle, año 2003.


Gonzalo, la poesía y la esperanza

8

porque, árbol, tu madera
nunca morirá
mientras que mi carne
será pasto de las multinacionales

Poema extraído del libro la rama del nido, de Gonzalo Córdoba: editorial “años luz”, colección “jardín de invierno”, año 2014.

A uno la “trashumancia lo convoca”. Y en estos caminos de vientos y de abrazos, viajando, observando, gozando el país y el interior de nuestro San Luis querido, la vida tiene el gusto de presentarnos inmensos seres de luz, que tienen una filosofía de vida similar, quizás, a la que nosotros tenemos. Que buscan algo similar, quizás, a lo que nosotros buscamos. Entonces uno no se siente solo en los caminos de la vida, “hay ángeles del verbo que cantan con la lluvia y que son (en palabras de Eduardo Galeano) como los niños: paganos poetas”. Y esa filosofía de vida los convoca a escribir, a nacer la maravillosa realización de libros con sus propias manos. Ediciones de 3, 30 o 300 libros-libres, da igual, la edición siempre se agota y es maravilloso también observar como prevalecen en el tiempo. Siempre aparecen esos libros cuando más los necesitas. Porque son poetas populares, el barrio, el pueblo los elige. Soplan verdades y no se someten a las garras del sistema opresor. Su peor enemigo (nuestro peor enemigo) es el “capitalismo”… pero se adaptan a él, para resistir. Para no caer en las garras de la automarginación social. Resistir, soñando osadías de pan y de trabajo. Quieren beber agua pura de los ríos. Quieren comer y convidar comida sana. Quieren crecer junto a sus hijos y a su pueblo. Por eso sueñan y construyen paso a paso, la “utopía” de la igualdad social.

Su poesía denuncia la contaminación de los ríos, denuncian la desocupación o el bajo salario de las y los trabajadores. Su palabra camina la marcha y la lucha diaria.

Volviendo al camino, en ese camino conocí a Gonzalo Córdoba. Joven simpático, carismático y hacedor de versos amorosos. He viajado mucho a su ciudad natal y confieso que me he quedado con ganas y sed de conocer obras poéticas jugadas.

Entre mis preferibles esta él. Ojala gocen de su obra, como de su coherencia en la vida. Ojala lean un día sus libros y su blog cultural. Ojala los que escribimos nos contagiemos de su “arte poética”.

Convidamos dos trabajos que realizó a pedido de la Revista Cultural Latinoamericana (Guturalmente hablando) “El Viento”, uno para el año 2012 y otro reciente, donde nos comparte algunos poemas de su último libro: la rama del nido, editorial “años luz”, colección “jardín de invierno”, año 2014.


Pájaros Librería Independiente quiere agradecer a todxs lxs que asistieron. A lxs que se bancaron más de seis horas de poesía. A lxs que llegaron temprano y ...
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Historia del proyecto editorial pan

El proyecto nace en noviembre de 2007, luego de un año y medio de existencia de la revista La rosa de cobre, que alcanzó a sacar 4 números más un demo. Los últimos dos números de la revista estaban compuestos por una carpeta artesanal de cartulina, secciones de opinión escritas por los integrantes y colaboraciones, un dossier de poesía, y un CD interactivo con todo el material en formato digital, más el plus de los poemas de l dossier leídos por sus propios autores. La realización de estas tareas fue la causa de que no pudiera sostenerse en el tiempo. Tres de los integrantes de la revista decidieron dar un paso adelante buscando un formato económico y más sencillo de armar para publicar sus poemas, pero que a su vez permitiera publicar en el futuro otros títulos. Esta es la base de lo que llamamos autogestión solidaria, una forma de buscar uno mismo los recursos para publicar, sin esperar subsidios que coarten la expresión ni aportes privados, y hacer que las ventas de un libro permitan la impresión del siguiente.
Empezamos con una serie de plaquetas: Trigal de Juan Montaño, Los Estados termodinámicos de Gonzalo Córdoba, Los sentimientos del patova de Tomás A y Monoambiente de Cecilia Eraso. Algunas de estas plaquetas se siguen reimprimiendo. Luego comenzamos un colección de poesía de autores latinoamericanos muertos: César Vallejo, Carlos Pezoa Véliz y José Martí. Agregamos a nuestra propuesta la duplicación pirata de algunas películas y documentales que consideramos necesarios en el contexto en que nos movemos. Otros materiales sin precio fijo, gratuitos, para trueque o a colaboración: calcos, poemas, material de divulgación.

En febrero de 2012 hemos sacado nuestra primera Antología poética adhesiva, un libro con calcos de los poemas incluidos. El libro cuenta con poemas de Nora Bruccoleri, Eugenia Segura, Clara Luz Muñiz, Martín Echeverría, Remo Leaño, Javier Piccolo, Luis Vilchez y Juan López, y dibujos originales de Marcos Salas.

Ofrecemos nuestro material en ferias independientes, recitales de poesía, eventos artísticos, plazas, etc. Eventualmente organizamos recitales de poesía y música que sirven para exponer las plaquetas y libros de nuestro proyecto más algunos libros de proyectos hermanos: Zoográfica, Lanzallamas, CILC, y otros.

Tenemos un blog en el que se puede encontrar fotos, textos, invitaciones, una lista importante de enlaces a sitios de interés y una zona de descarga gratuita de nuestro material.


en esta visita el cantautor trasandino nos dejò algunas de sus canciones, registradas en una plaza de ñuñoa. KHN haciendo gestión cultural internacional ya p...
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Poesía de Gonzalo Córdoba

12

acá lo tengo
frente a mí
triste
irrealizado
quizás por eso triste
es de esos artefactos que necesitan de otro
como un regalo mutuo
o sea, frente a mí tengo un artefacto
que necesita realizarse y que siempre vuelve
pero este no se realizó
y está triste
sentado sobre el piso sucio
hoy está pálido
lo veo flácido y sin vida
rechazado
acá lo tengo y qué podría hacer con él
frente a mí está
mira el suelo y balbucea
triste
es como un montón de cenizas
o lo que se presiente bajo un túmulo
carga una indescriptible tristeza
el artefacto irrealizado
peor, rechazado
veo el no rotundo en su frente
el artefacto tiene frente
piernas mochas
dedos que se caen de a uno
como hojas secas
qué tristeza guarda
cuál será su destino
a quién pertenece
este abrazo
rechazado

14

que seguiré caminando la ciudad
aunque al salir del cine
la luna mengüe tras las nubes
y el ruido de las bolsas de nailon
no me deje dormir la yegua
porque uno sabe que no son perros
seguiré caminando
porque no quiero un vidrio
una pantalla fluorescente
para no estar apoltronado en un sillón
cuando vea a una mujer
armar su lecho bajo un alero

la poesía debe ser como el hígado
rabioso y barato
también puede ser
un susurro apacible en el oído de la mujer amada
pero esta noche
al salir del cine
la luna menguaba tras las nubes
y he visto gente acomodarse en las escaleras
de las tiendas del centro
y quise ver perros abriendo bolsas de basura
pero vi familias abalanzarse sobre los contenedores

la poesía debe ser
un reflejo cáustico
no un alarde de erudición
sobre la mitología griega
y debe reflejar las grietas
de un corazón humano
porque aunque uno escriba
sobre el crepitar de las bolsas
el primer día del otoño
bajo una luna menguante
cubierta de nubes
piensa en ese amor rojo
que siempre es una posibilidad

17

una matemática diferente la de los cuerpos
uno más uno es una unidad plural
pero uno en fin
y una ambigüedad que destroza los cerebros
de las universidades
una unidad que busca dividirse en infinitas partes
iguales
y una infinitud que confluye y es unidad
una unidad que tiene la forma de
o nos recuerda
una semilla amarilla
prematuro reflejo del sol
y de esa infinitud que es unidad
también los biólogos están perplejos
también los lógicos y silogistas están chotos
también los astrónomos buscan
en el sistema solar
modelos más simples
para describir en libros

19

leo una e
una x
una p
y grito ¡expectación!
¡esa debe ser!
no
la palabra es exportación
una forma más rentable
de colonizar
doy un paso hacia la cornisa
otro paso
y otro más
pienso ¡salto!
pero no
el cuerpo da otro paso
no caigo
aun hay trecho
lo que importa no es caer
ni la distancia al borde
lo que importa es que esperaba un salto

una voz que llevo guardada
me dice que más vale hacer
que decir que más vale el agua
que el fuego vale más
que a la muerte le cueste llevarnos

21

escribir en una pared
que un ladrillo no es la casa
la casa es de ladrillos

pensar camino al trabajo
que nunca estoy tan individuo
como cuando viajo en colectivo

cuando subo al tercero
que el ánimo va en picada
en el ascensor

que el mate que se toma en compañía
tiene otro sabor y nunca es amargo
o empalaga

30

todo fluye
en las acequias del barrio
los chicos juegan con barquitos
de cáscara de nuez
plastilina
escarbadiente
y papel
el juego consiste en
dejar que el barquito
f l u y a por el cauce
y llegue antes que los otros barcos
a la meta
puerto que ha de definirse previamente
nos querrán hacer creer que
la vida consiste en algo similar
dejar que los años sucedan
movidos por una corriente más fuerte
que nuestros brazos
en la acequia reconozco la pala
en la nuez reconozco el caos creador
en la plastilina reconozco esa masa
que se adapta a cualquier recipiente
reconozco que vivimos como la plastilina
dentro de una cáscara
y que debemos roerla hasta que reviente

surcando las aguas inquietas
llegaron a buen puerto las tres carabelas
y en cada vela la cara
la cara de la muerte roja en forma de cruz
la cruz trajo la muerte la roja
las caras y las velas
desde entonces tenemos trabajo
como tripálium
esos tres palos en que crucificar esclavos
para azotarlos
desde entonces tenemos una lengua común
para realidades diferentes
y tenemos, ay
la voz del conquistador para dar palabras
a nuestra conciencia
cómo decir mentira en quechuay tenemos, ay, la voz del mentiroso para dar palabras a nuestra conciencia
cómo decir asesinos en milcayacy tenemos, ay, la voz del soldado para dar palabras a nuestra conciencia
cómo decir la tierra es nuestra madre en mapuzdungúny tenemos, ay, la voz del saqueador para dar palabras a nuestra conciencia
cómo decir la casa está cautiva en guaraníy tenemos, ay, la voz del invasor para dar palabras a nuestra conciencia

una forma diferente de mirar la tierra
y amarla es sembrar otras semillas
cosechar otros frutos
porque con las carabelas llegó
además de la impudicia y la fiebre voraz
el hábito de la explotación
de la naturaleza por el inhumano
y del ser humano por el inhumano
el inhumano es invisible y se posa
como una nube negra de mal agüero
sobre las cabezas alzadas de la gente libre
que lo mira con terror

31

SÍ POLI NO MONO

"Soy un agregado de lo que ha existido sin mí,
solícito y maduro"

Hugo De Sánctis

hoy te hablo así
en versos rotos
ya veo el futuro nostradamus
un vaso de plástico con una esponja
sabor yerbamate
a la sombra de una máquina de troya metálica
herrumbrosa, oxidada
como el sistema de los jefes: kaputalismo
mayúsculo que te dice sos un engranaje
la unimáquina gira; poli, no encajás
se cambia el engranaje y a p
o
d
r
i
r
t e
en la p e r i f e
r i a
montaña de engranajes que no encajaron
y me pregunto si se puede construir
un amor en teoría, sin contacto
en ausencia
de la misma manera que
un tecnólogo proyecta máquinas
sin tener en cuenta las consecuencias
yo sé que los muñecos de madera sienten
que el carpintero los acaricia
cuando lija su cuerpo

hay gente que quiere otra cosa
en los brazos cansados de arar
y arar
y obrar
y sentir
cansados nunca de abrazar
con el pecho hirviendo de amor
que irradia y se propaga, yo quiero
personas en la tierra, yo quiero
personas de agua, yo quiero
personas en el aire,
personas que transporten el fuego en su vida
les juro que he intentado
con diferentes sistemas lingüísticos
hablar a las máquinas de hierro
les hablé
pero nada me contestaron

no quiero para mí la desgracia del monólogo

entonces pienso en que quizás se deba
usar otra forma de comunicación
como ese caminar
descalzo sobre el pasto
con el que decimos amamos a esta tierra
así como es
salvaje y madura
bella y olorosa
vengo y voy a vos
apoyo mi oreja en el pedregal
para oir la raíz que se estira
ayer fue semilla
hoy se desprende de sí misma
en el intento de ofrecerme un fruto
qué más belleza que ese acto
de ofrendarlo todo y mejor
y con humildad entender
que de no estar en la Tierra
todo seguiría su rumbo y mejor
equilibrado porque donde hay mar
hubo montaña
y donde hay montaña

12

acá lo tengo
frente a mí
triste
irrealizado
quizás por eso triste
es de esos artefactos que necesitan de otro
como un regalo mutuo
o sea, frente a mí tengo un artefacto
que necesita realizarse y que siempre vuelve
pero este no se realizó
y está triste
sentado sobre el piso sucio
hoy está pálido
lo veo flácido y sin vida
rechazado
acá lo tengo y qué podría hacer con él
frente a mí está
mira el suelo y balbucea
triste
es como un montón de cenizas
o lo que se presiente bajo un túmulo
carga una indescriptible tristeza
el artefacto irrealizado
peor, rechazado
veo el no rotundo en su frente
el artefacto tiene frente
piernas mochas
dedos que se caen de a uno
como hojas secas
qué tristeza guarda
cuál será su destino
a quién pertenece
este abrazo
rechazado

14

que seguiré caminando la ciudad
aunque al salir del cine
la luna mengüe tras las nubes
y el ruido de las bolsas de nailon
no me deje dormir la yegua
porque uno sabe que no son perros
seguiré caminando
porque no quiero un vidrio
una pantalla fluorescente
para no estar apoltronado en un sillón
cuando vea a una mujer
armar su lecho bajo un alero

la poesía debe ser como el hígado
rabioso y barato
también puede ser
un susurro apacible en el oído de la mujer amada
pero esta noche
al salir del cine
la luna menguaba tras las nubes
y he visto gente acomodarse en las escaleras
de las tiendas del centro
y quise ver perros abriendo bolsas de basura
pero vi familias abalanzarse sobre los contenedores

la poesía debe ser
un reflejo cáustico
no un alarde de erudición
sobre la mitología griega
y debe reflejar las grietas
de un corazón humano
porque aunque uno escriba
sobre el crepitar de las bolsas
el primer día del otoño
bajo una luna menguante
cubierta de nubes
piensa en ese amor rojo
que siempre es una posibilidad

Fuente:

editorialpan@gmail.com




Luis Vilchez - Poesía Periodística (Parte 4) Gabriel Rosales, poeta popular de La Carolina, San Luis, Argentina. Hermano de “El Viento”

Sequía 

(Dedicado al poeta Gabriel Rosales)

El capitalismo salvaje
es y será el enemigo
de los poetas revolucionarios

¡se escuchan pocas voces!

¡pero hay!

Poema extraído del libro “Como si fuera el fin del mundo”, de Luis Vilchez, Libro número quince de la Colección Libros de la Calle. Año 2013.



Es difícil para mí hablar del Gabi sin dejar a un costado los afectos.

Trataré de convidarles al Rosales poeta, militante, docente, hombre, amigo, soñador. Ese que por el mes de mayo de 2004 conocí en una marcha docente, y que panfleteaba su proclama protesta, en un panfleto cuyo nombre se tituló “El Turno De Los Ofendidos” (suponemos que en homenaje al poeta Roque Dalton, referente); dicho folleto comenzaba a distribuirse regularmente (una o dos veces al mes) en las marchas populares de la “Multisectorial del pueblo” que por ese entonces se realizaban todos los miércoles.

Ese que más de una vez compartió un vino y un poema militante y que en un abrazo de guitarra nos hicimos compadres y que escribió en un fragmento de su poema “Calle Adentro”: “gracias amigos por pisarme el pecho / así tan bellamente / y borrarme las huellas / de los que nos pisan la Esperanza / con sus zapatos nuevos”. Ese es Gabriel Rosales, el que nació en La Carolina, San Luis. El que ama a su pueblo y sueña un mundo mejor.

A continuación convidamos un trabajo sobre Poesía Panfletaria que realizo con el poeta puntano Walter Olguín y va también, algo de su extensa obra literaria.


Programa que trata sobre referentes de la literatura de San Luis
YOUTUBE.COM|DE NIUMBBA

Poesía Panfletaria

Ecos

será esa belleza nueva,
la belleza que crearán ellos,
esa belleza activa que lo arrastrará todo

Juan L. Ortiz

un grito blanco desde el fondo de nuestra historia
¿nos invita a comprometernos?
el tristísimo cadáver de una esperanza rota
¿nos invita a comprometernos?
ciertas basuras cotidianas
¿nos invitan a comprometernos?
el olvido y la memoria, bestias sagradas
¿nos invita a comprometernos?
ciertas oscuridades que circundan los ojos
¿nos invitan a comprometernos?
esta época de sótanos,
de amor a plazo fijo
de pinchazos, de eje roto,
de paloma mojada
¿nos invita a comprometernos?
este mosquear constante en la ventana o límite
¿nos invita a comprometemos?
pero, ¿cuál es el límite,
el punto exacto donde dejamos de ser eso que fuimos
para
ser otra cosa
o simplemente ser?
¿cuál?

mundo virgen de héroes
este de hoy,
abierto a los huracanes de la belleza,
esta belleza bella de andar buscando
hasta encontramos.


Programa que trata sobre referentes de la literatura de San Luis
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La poesía panfletaria: la promoción de lectura en contexto de lucha social.

Área temática: “La lectura, la escritura y la comunicación oral en la familia y la comunidad.”

I. Contexto de la experiencia y algunas consideraciones

A fines del año 2003 comienza en la provincia de San Luis un proceso de movilización social inédito en su historia reciente. La continuación y profundización de las políticas neoliberales de ajuste y privatización llevadas adelante por el Estado provincial, provocó que a principios del 2004 estallara un conflicto en el que participaron una multiplicidad de sectores de nuestra comunidad. Dicho conflicto se extiende, con menor intensidad y de manera solapada, hasta nuestros días. Las consecuencias concretas de la aplicación de estas políticas de gobierno fueron entre otras: la externación irresponsable de enfermos del hospital psiquiátrico, la amenaza de cierre de las escuelas especiales; el cierre de las instituciones de minoridad y de los hogares de ancianos administrados por congregaciones religiosas, vaciamiento y privatización de Vialidad Provincial; el avasallamiento de la autonomía municipal, intervención autoritaria de las escuelas públicas, derogación del estatuto docente, etc. A esto debe sumarse que poder legislativo y judicial dependen de la familia gobernante enquistada en el poder ejecutivo desde 1983. De todo ello, derivó un conflicto que en su momento más álgido contó con una participación de aproximada de 20.000 personas (mayo del 2004).

En este contexto de movilización surge, a principios del 2004, la experiencia del panfleto de poesía “El Turno de los Ofendidos” que comienza a distribuirse regularmente (una o dos veces al mes) en las marchas que por ese entonces se realizaban todos los miércoles.

El panfleto se constituyó en un vehículo que nos permitió:

 En primera instancia, compartir con quienes marchaban (cada tirada era de 250 ejemplares) la lectura de un conjunto de poetas que a nuestro criterio asumieron desde su obra el compromiso con la poesía y los procesos de transformación político-social.

La lectura de estos poetas en el contexto de las marchas la hicimos intentando resignificar el término poesía panfletaria, mediante el cual tradicionalmente se etiquetaba ( o etiqueta) peyorativamente a estos escritores que ponían “por encima o a la par de su arte” sus opciones políticas.

La distribución de este panfleto generó, en el mismo contexto de las marchas y fuera de este, una pequeña comunidad de lectores. En la actualidad este panfleto se sigue editando, ya con menos frecuencia, y va por su número 20.

 Otra cuestión importante que nos posibilitó el panfleto fue la oportunidad de generar un espacio de escritura. Comenzamos escribiendo en el panfleto solo dos compañeros y a medida que se fueron sucediendo los números se plegaron a la propuesta otros marchistas a publicar sus textos, alrededor de 15 escritores locales (algunos de los cuales se constituyeron como tales en ese momento) publicaron sus poemas en el panfleto.

La escritura desplegada en los diversos poemas del panfleto, y más allá de la valoración literaria que se haga de ella, tendía en la mayoría de los casos a reelaborar diferentes experiencias vividas en el transcurso de las movilizaciones (miedo a la represión, conflictos con los beneficiarios del plan de inclusión, experiencias de las asambleas, etc.) aportando nuevos sentidos para pensar y recrear lo vivido en el proceso de lucha.

 Los puntos mencionados anteriormente acerca de nuestra experiencia nos llevaron a considerar al panfleto de poesía “El turno de los Ofendidos” como una praxis que posibilitó una apertura hacia nuevas experiencias colectivas. A partir de la participación en el panfleto se constituyó el grupo “Poetas de la Marcha”. También se conformó el grupo “Revistas Callejeras” donde confluyeron diversas experiencias político–culturales cuyo denominador común fue expresarse a través de la escritura por un cambio social.

II. Poesía Autoconvocada. Reflexiones acerca de las palabras prestadas.

En nuestra Universidad se repartían panfletos invitando a las marchas. Se nos ocurrió hacer un panfleto de poesía, que si a nadie le interesaba, al menos cumpliera con el propósito de convocar a la marcha. Lo diferente era el lugar desde dónde estábamos convocando: desde la palabra poética.

El “Turno de los ofendidos” fue el título que elegimos para el panfleto. Era una forma de “homenajear” a Roque Dalton que tiene un libro que llamado “El turno del ofendido” (1962). Pero este homenaje era en realidad un hacer presente no sólo a Dalton, sino a toda una tradición poética: aquella que ha estado vinculada con la emancipación social y política de los sectores populares. En ese primer número además de nuestros poemas, publicamos textos de Ernesto Cardenal, Leonel Rugama y Roberto Santoro.

Intuitivamente comprendíamos que la posibilidad de vivir en poesía, como dice el poeta puntano Antonio Esteban Agüero, resulta incompatible con las diversas situaciones de opresión social, económica, política, cultural, de género, etc., ya que estas situaciones impiden a los hombres y mujeres desarrollar plenamente su humanidad. Eran intuiciones. Nuestra reflexión acerca de qué era la poesía y especialmente esto que llamamos poesía panfletaria empezó a tomar claridad mucho más adelante.

Recién en el panfleto número 7, cinco meses después del primero, escribimos en la editorial algo al respecto:

“La Poesía Panfletaria es una búsqueda individual y colectiva de la belleza en y desde la lucha concreta; es una búsqueda constante de la unión entre la ética y la estética, entre la poética y la política. La Poesía Panfletaria no tiene miedo de reivindicar y reinventar el panfleto político como potente y necesario lugar de la belleza .La Poesía Panfletaria es la afirmación de que es posible pensar la vida misma como práctica poética. La Poesía Panfletaria afirma que no hay revolución posible sin tradición y creación.”

El primer panfleto apareció apenas iniciadas las primeras movilizaciones, en marzo del 2004. Tenía un subtítulo que enunciaba “aparece cuando hay marcha.”

La primer editorial de nuestro panfleto fue “prestada”. Utilizamos la editorial de la revista “El barrilete” de Roberto Santoro, redactada en diciembre de 1963. Tomar prestada esta editorial fue como tomar prestada una identidad. A través de esta editorial nos presentamos como sujetos de palabra. De palabra ahora-nuevamente en la calle. Y con esa identidad prestada queríamos diferenciarnos de los “zorros grises de la poesía”, como los llama Santoro, pero también de los que llamamos, y más adelante explicaremos porque, zorros grises de la política. La editorial era la siguiente:

“Nos los representantes de la poesía Argentina, cansados de tantos humanoides, y en la certeza de que si queda alguien afuera se incorporara de todas formas a nosotros, Invocando el trabajo, fuente de toda razón y justicia; ordenados según peso y medida, por orden alfabético y por vocación que no es vacación como creen muchos y a los cuales llamamos zorros grises de la poesía, decretamos el estado de sitio a la mufa circulante, a la revolución de bolsillo, al amor a transistores, a los municipales vedettes de la literatura, a los propagadores del concubinato moral, a los roñosos trepadores, en fin a todos aquellos que habitan inodoros y venden su corazón a los rotograbados. Comemos seis kilos de carne por día, Baudelaire nos guiña un ojo, no somos teóricos por eso trabajamos, trabajamos, trabajamos.”

Tanto la editorial prestada, como el subtítulo propusieron una lectura. Posicionaron al emisor, pero también ensayaron un sentido de lectura para ese lector a medias desprevenido que en ese entonces marchaba a nuestro lado.

Nos parece interesante reflexionar sobre este “sentido de lectura” propuesto porque consideramos que siempre como “promotores de lectura”, y en este caso particular de poesía, nuestra práctica se desarrolla en base a ciertas concepciones o identidades construidas y por esta razón, al igual que toda práctica social, creemos que la promoción de la lectura está lejos de la neutralidad política, el tema está en si somos conscientes, ingenuos, o astutos ingenuos como los llama Freire a quienes desarrollan prácticas sociales “ascépticas” escudados en una supuesta neutralidad valorativa.

En este sentido podemos afirmar que nuestras intencionalidades como promotores, el contexto en el que desarrollamos nuestra tarea y el material de lectura ofrecido a la bienaventuranza del lector implican necesariamente la asunción de una profunda identidad política para nuestra práctica, más adelante aclararemos cual es la connotación específica que le damos al concepto de política.

III. El día que la poesía llegó al palco

Simultáneamente a nuestra aparición en la marcha, comenzaron a circular otras publicaciones elaboradas por grupos de jóvenes independientes: la revista de reflexión política “El Desakatao” y la revista de poesía “Pase y sírvase”.

La marcha se convirtió en el espacio de encuentro de estos grupos. Los poemas publicados por un grupo comenzaron a aparecer en la publicación de los otros. Así fue que decidimos juntarnos y dar lugar a un nuevo espacio que posibilitó el diálogo entre las diferentes experiencias y que se llamó “Revistas Callejeras”. Al principio los propósitos de este encuentro era trabajar colectivamente para financiar las publicaciones y realizar intervenciones artísticas y culturales que aportaran a la lucha contra el gobierno. Lo de la financiación no funcionó, pero respecto de las intervenciones se dieron cuestiones interesantes, especialmente en lo concerniente a la lectura de poesía.

A continuación relatamos una de estas intervenciones que nos resultó especialmente significativa.

Al gobernador de la provincia de San Luis, se lo apoda maliciosamente “tiburón blanco”. ¿Por qué? “porque se come a los hombres”, según la explicación popular. Se trata de una broma homofóbica. Con las Revistas Callejeras retomamos este apodo para realizar la siguiente “performance”:

Nos pusimos de acuerdo en hacer con papeles y alambre un tiburón gigante para llevarlo a la marcha y quemarlo al finalizar el acto. La quema tenía que realizarse en simultáneo con la lectura del poema “Tiburonicidio” publicado en el panfleto nº 9 en Septiembre de ese año. Este poema era de nuestra autoría y estaba inspirado en el libro de Pablo Neruda “Incitación al Nixonicidio y alabanza de la Revolución Chilena”.

La aparición del tiburón blanco en la marcha generó al principio sorpresa y luego la adhesión de los marchistas. Se trataba un forma inédita de protesta, donde de alguna manera aparecía materializado “un decir” popular pícaro y contestatario. Fue una risa. Un tiburón gigante atravesando el centro de una provincia serrana. Un tiburón entre cientos de personas marchando. Y en medio de esa perplejidad graciosa, un grupo de escritores-marchistas repartían panfletos de poesía a otros lectores-marchistas y a cualquier transeúnte desprevenido.

La dirigencia de la marcha, que sabía de nuestra intervención, nos invitó a subir al palco a leer el poema mientras se quemaba el muñeco. Fue una lectura escuchada con entusiasmo. Un silencio ruidoso dispuesto a la escucha del poema. Y luego el aplauso de todos los presentes y los gritos de la multitud que se reconoce en la palabra.

Fue un montaje. Un montaje escenográfico que preparó la escucha.

Acá es dónde la lectura de poemas ante una multitud convocada de antemano para la realización de una acción política entró de lleno en el ámbito de las relaciones de poder.
Cuando las marchas eran numerosas el palco era un espacio que los dirigentes de las distintas organizaciones se disputaron. Tal fue la magnitud de esta disputa, que se decidió para cada marcha elaborar un discurso único que fuera leído por un representante de la Multisectorial elegido para la ocasión.

El palco era el espacio del reconocimiento político de un grupo o un sector social. Era el espacio que permitía afirmar o multiplicar el capital político o social de un grupo. ¿Y ese lector de poesía ahí? ¿Qué hace? ¿Busca un cargo? ¿Está al servicio de la Multisectorial? ¿Busca un lugar en la corte como Virgilio? ¿Está al servicio de la revolución como Bretón?

Subir al palco a leer. Esa acción puso en riesgo a la poesía misma. El riesgo es caer en la lógica de la toma del poder. Lógica de la cual participaron y no pudieron –ni quisieron- escapar las distintas agrupaciones. Es la lógica que terminó desgarrando la movilización social.

Una lógica que afirma que el fin en última instancia es la toma del poder político materializado en el aparato estatal, y que todo lo demás son medios e instrumentos que solo valen en tanto contribuyen a ese fin último. Individuos, luchas, arte, lecturas se convierten en medios de un fin que les es ajeno.

Desde esa concepción política la palabra poética en el palco corre el riesgo de negarse a si misma. Corre el riesgo de volverse panfletaria. Panfletaria, ahora sí en el sentido miserable. La palabra como instrumento de un fin predeterminado. De un objeto inmediato. La poesía panfletaria miserable instrumentaliza el acto de leer. Hace de la lectura una poiesis, una técnica al servicio de algo que le es extraño. Se trata entonces de una literatura al servicio de un programa político-social que instrumentaliza la práctica política, que hace de los sujetos objetos de movimientos estratégicos, de la misma forma que el capitalismo hace de los sujetos “recursos humanos”, es decir, mercancía intercambiable.

Sin duda que las Revistas Callejeras disputamos algo con los partidos políticos tradicionales, con los gremios y las asociaciones civiles presentes en la marcha, pero no era el palco. No era el palco tal como ellos lo conciben, no era el poder entendido como dominación, sino que intentábamos, en la medida de nuestra conciencia e ingenuidad, afirmar otra lógica, otra forma de hacer política y por lo tanto otra forma de leer.

En este sentido y desde esta lógica de poder coincidimos con John Holloway cuando plantea que “Para empezar a cambiar el mundo sin tomar el poder, hay que hacer una distinción entre el poder-hacer (potentia) y el poder-sobre (potestas). Cualquier intento de cambiar la sociedad involucra el hacer, la actividad. El hacer, a su vez, implica que tenemos la capacidad de hacer, el poder-hacer (...) este poder-hacer es siempre social, es siempre parte del flujo social del hacer. Nuestra capacidad de hacer es producto del hacer de los otros y crea las condiciones para el hacer futuro de otros. Es imposible imaginar un hacer que no esté integrado de una u otra forma al hacer de otros, en el presente, el pasado o el futuro.”

Queremos, intuimos, sospechamos (aunque nunca podremos saberlo con certeza) que ese que escuchó el poema y los demás poemas que en otras ocasiones volvimos a leer, haya comprendido que para hacer caer a este gobierno hacen falta también hacer-nacer nuevas palabras, hacer-nacer nuevas prácticas políticas. Y más allá de esto esperamos y en esto cosiste nuestra convicción más firme, que alguno de los dos mil que escucharon el poema, se haya sentido interpelado en lo más profundo de sí mismo. Esta interpelación, esta perturbación que, creemos, genera la palabra poética no se resuelve con la toma del poder, sino solamente se tramita en la construcción de un sentido de existencia. Y este sentido posible, creemos, solo se nos presenta en la vivencia estética mundo.

IV. La marcha como espacio social de lectura y la constitución de una comunidad de lectores de poesía

Consideramos que las movilizaciones que se produjeron en nuestra provincia se constituyeron en un espacio social de lectura. En ellas circulaban panfletos, periódicos, denuncias, discursos, etc. Pero si bien la coexistencia de todos estos soportes de lectura y su lectura en la calle nos permite hablar de un “espacio social de lectura”, creemos necesario identificar al interior de este lo que hemos dado a llamar “comunidad de lectores de poesía”, concepto que nos llevará a desarrollar las regularidades específicas que se dieron con “El turno...” y que hicieron posible, creemos nosotros, la constitución de esta comunidad.

Llamamos Comunidad de Lectores de Poesía al “conjunto de sujetos que comparten un soporte de lectura en un contexto socio – político específico, con una plataforma de sentidos en común y durante un período de tiempo determinado”.

 Los sujetos: identificar los sujetos de esta comunidad es identificar quienes son los posibles lectores. En este caso fueron las personas de los diferentes sectores movilizados: maestros de las escuelas públicas y privadas, empleados municipales, empleados de vialidad, “laicos autoconvocados”, coordinadoras de padres, centros de estudiantes, empleados públicos autoconvocados, partidos políticos, asociaciones civiles, etc. Un total de 64 organizaciones fueron las que convocaron a las marchas, además de los que se movilizaron espontáneamente. Se trataba de una comunidad heterogénea de lectores.

 Soporte textual: Las características del espacio social de lectura en el que desarrollamos nuestra práctica determinó en gran medida el soporte textual de cuál nos valdríamos para realizar las tareas de promoción de la lectura En este sentido podemos decir que, tanto el espacio físico (la calle) como la estrategia de lucha elegida (la marcha) influyeron directamente en que esta comunidad de lectores de poesía se constituyera en torno a un panfleto como medio material de comunicación.

 Plataforma de sentidos: cuando hablamos de plataforma de sentidos que hacen posible un tipo particular de lectura nos estamos refiriendo a los supuestos básicos que articulan las diferentes prácticas sociales que en este espacio se desarrollan. Este sentido compartido tiene que ver con la pregunta por los fines últimos que orientan la acción. En este contexto la plataforma de sentido está dada por la centralidad de lo político y lo social como significaciones articuladoras de las diferentes prácticas sociales. La marcha logró articular, al menos por un tiempo, las diferentes concepciones de vida, ideológicas, políticas, que a largo plazo corresponden a proyectos incompatibles, y que sin embargo probablemente por la coyuntura lograron establecer un acuerdo.

Los panfletos de poesía, como no puede ser de otra manera, comparten esta plataforma de sentido, pero a su vez, guardan ciertas especificidades características del discurso poético. En este punto queremos hacer alusión al aporte específico que el texto poético realiza a la constitución de esta comunidad de lectora. La característica particular de este tipo de textos, que lo diferencian de los géneros no literarios, reside en la multiplicidad de sentidos que posibilita el ejercicio de su lectura. El sentido no esta preestablecido claramente en el mensaje (como sería en el contexto de la marcha un discurso político por ejemplo) sino que es una construcción entre el texto y el lector, el poema es resignificando desde la experiencia del lector, el lector es interpelado en su experiencia íntima por el poema; pero esta operación de lectura al darse en un contexto particular con la plataforma de sentidos antes mencionada acota o restringe las lecturas posibles del poema, en este caso la lectura se realiza desde una predominancia de los sentidos políticos, pero estos, al mismo tiempo y en una relación dialéctica, son formados, deformados y transformados por el poema.

 Período de tiempo: La comunidad de lectores para constituirse como tal necesita de una continuidad en el tiempo, de una cierta regularidad. Los panfletos fueron repartidos desde Marzo del 2004 hasta febrero del 2005 con una frecuencia promedio de dos por mes, y creemos que esta frecuencia aportó a la consolidación de un vínculo entre lectores y escritores. Para justificar esta conclusión nos basamos en lo observado en el transcurso de las marchas, donde mientras la gente caminaba leía los poemas, las devoluciones orales que nos hacían de los mismos, los correos electrónicos aportando textos y/o comentarios, etc.

La regularidad no se dio solamente porque nosotros sacábamos los panfletos, sino también porque las marchas contra el gobierno fueron también constantes. Los distintos sectores confluyeron en un mismo escenario y con ciertos objetivos generales que los unían. Se puede decir también que la marcha constituyó a un espacio d consolidación de un “sujeto colectivo político” que encarno lo que en ese momento se llamó La Multisectorial. Este colectivo antes no existía antes, se constituyó ahí mismo. Entonces, la comunidad de lectores poesía se da en relación estrecha con la constitución del colectivo político y el espacio social de lectura del cual forma parte.

V. Conclusiones

En el desarrollo de estas reflexiones hemos recurrido a palabras que por lo general se mantienen ajenas a las prácticas de promoción de lectura: poder, política, poder-hacer, marcha, panfleto, etc. y es que nuestra intencionalidad en un principio no fue propiamente la “promoción de lectura” sino que fue otra: invitar a la marcha y a la vez compartir con los marchistas los poetas que nos movilizan a luchar por un mundo más justo. Y en ese invitar y compartir para luchar es que aconteció la promoción de lectura. Sostenemos con Paulo Freire que cuando hay continuidad entre la lectura de la palabra escrita y la lectura del mundo ocurre, tiene lugar esa práctica profunda que es la lectura de la palabra-mundo. Lectura de la palabra mundo que es también acción sobre el mundo, acción que genera nuevos sentidos. ¿Nuevos contratos sociales de lectura?

Pero, en el caso específico de la palabra poética, rica en significados y connotaciones diversas ¿Cómo puede haber contrato de lectura si no hay nada que cumplir, si un lector puede abandonar su lectura definitivamente sin culpa ni cargo?

Nos hacemos estas preguntas cuando volvemos a mirar esa primera editorial que comienza “Nos los representantes de la poesía argentina...” y vemos que en ese momento Roberto Santoro recrea, resignifica ese contrato social que constituye a los hombres en sujetos de ley, en sujetos de derecho. Y cuando el poeta resignifica la norma ¿qué hace? ¿Transgrede la ley? ¿La ofende?

Probablemente crea sentidos de ley. De una ley que nadie puede hacer cumplir por la fuerza, una ley sin artículos claros, de mandatos que son un misterio. Se trata de otra forma de instituir la vida.

Regular la vida, en eso consiste la política. Pero soñarla, recrearla, buscarla, asumirla con el pensamiento y el cuerpo, con la conciencia y la inconsciencia es tarea de la poesía. Ambas praxis, poética y política, hacen de nuestra vida biológica una vida humanizada.

De ahí que para pensar la promoción de lectura o mejor, la promoción de nuevos contratos de lectura, sea necesario, pensar nuevos contratos sociales. Si aspiramos a conformar mediante nuestras prácticas de promoción una comunidad de lectores, de profundos lectores del mundo y de la palabra escrita, entonces también debemos conformar una comunidad de iguales, sólo diferentes en cuanto al carácter de “signos indescifrables”.

Recorrido ya un camino nos preguntamos ¿Qué sentidos provocó leer poesía en el contexto de una marcha? ¿La vida poética puede ser un proyecto social, una nueva forma de regular las relaciones sociales?

Seguramente muchos de los sentidos que provocó el panfleto “El turno de los ofendidos” fueron articulados por los lectores con la centralidad de la plataforma de sentidos más amplia de ese momento. Pero a su vez, sospechamos, estos sentidos generales deben haber sido resignificados por la palabra poética. Y en este caso la experiencia de lectura de poesía no se cierra ni se acaba en la inmediatez de la urgencia política, sino que continúa más allá de ella.

El panfleto de poesía sin duda fue leído en clave política, y en esta lectura se alentó al logro de un objetivo concreto: que caiga el gobierno, pero también se da que la acción política es poetizada, y entonces la trasciende, o mejor, la profundiza, porque la lleva hasta el plano donde lo que está en juego es la condición humana. En ese caso, lo que está en juego no es que caiga tal gobierno, sino el de construir una existencia humana más plena.

Título: La poesía panfletaria: la promoción de lectura en contexto de lucha social.

Resumen

Durante el año 2004 en la ciudad San Luis se desarrolló un proceso de movilización de los distintos sectores sociales contra las políticas neoliberales implementadas desde el Estado provincial.

En este contexto de lucha se concretó una iniciativa de promoción de lectura de textos poéticos: el panfleto de poesía “El turno de los Ofendidos”, que retomó la tradición de la poesía militante latinoamericana y de ciertos autores universales cuya escritura estuvo comprometida con los movimientos de emancipación popular.

Estos panfletos que fueron repartidos gratuitamente en las marchas multitudinarias del 2004, lograron establecer una comunidad de lectores que fueron integrando a su práctica política la experiencia estética de leer de poesía.

La difusión constante y sistemática de estos panfletos fue generando al interior de la marcha un espacio de “socialización de la palabra poética” a partir de ciertas manifestaciones concretas: la producción de textos elaborados por los propios “marchistas”, la lectura en voz alta durante las movilizaciones, la edición independiente de libros y revistas de producción individual y colectiva de autores cuya palabra aparece entramada con el proceso de movilización social.

Poesía de Gabriel Rosales

Poema

cuando la luz no es una opción
y la oscuridad una promesa fértil
llega el Poema como otra primavera
sobre la piel del mundo
ahí donde el olvido no es posible
donde la ceguera es epidemia entre los vivos
aparece él sin que lo llamen
bandera de humo
pájaro absurdo
caballo desbocado
empujando sin fe sin esperanza
el carro de la vida
rey Mago Pobre
obsequiando las únicas las últimas
palabras que no empalabran
pequeñas iluminaciones
que tienden sus redes de Misterio
sobre el miedo del mundo.

Poeta

de realidad hace palabras
de palabras realidades
imposible ladrón
de lo que fue
peregrino desnudo
de una fe inútil
péndulo loco
buscando lo Sagrado en cualquier parte.

Calle adentro

caminados por las Calles
que supimos andar o desandar
somos un pedacito de tierra apisonada
en el polvo del tiempo
gracias Amigos por pisarme el pecho
así tan bellamente
y borrarme las huellas
de los que nos pisan la Esperanza
con sus zapatos nuevos
y ya que estamos en la misma senda
ustedes que saben de amor y desamor
¿dónde está la huella de la que se fue,
la de los pies livianos como el azúcar?
y díganme compadres
¿han de venirme otros pies que marquen con su ritmo
alguna nueva danza?
¿acaso somos la definitiva espera
de alguna huella nueva?
¿somos, fatalmente, las huellas que nunca nos rozaron?
no hace falta que contesten
sé que los amigos no ofrecen respuestas pero escuchan preguntas
gracias Compañeros por dejarme su huella
por cruzarse en el rumbo de mi vida,
de los que Andan a la Par
han de ser
los caminos del porvenir.

Fuente

- Revista Cultural Latinoamericana (Guturalmente hablando) El Viento www.revistaculturalelviento.blogspot.com.ar

- www.luisvilchezpoeta.blogspot.com.ar

- Panfleto del Turno de los Ofendidos

- La poesía panfletaria: la promoción de lectura en contexto de lucha social Gabriel Rosales y Walter Olguín