14 de julio de 2017

Poemas del libro Lavar Nanas, Luis Vilchez, Ediciones Libros de la Calle, año 2003

La utopía


Esquivando al olvido


sola


perdida en la sangre de los guerrilleros del amor


recuperando sueños


alimentando bocas y esperanzas


amamantando a niños


respirando aire puro


incolora inodora invencible


de noche y de día: caminante


digna


mujer sensual


amor popular


cantadora y contagiadora de solidaridad


leal cuerda loca libre ardiente


perseverante


enemiga del miedo y del olvido


¡te venero!





Lavar Nanas



Lavar Nanas



Limpiarse la cabeza
y sacarse los piojos y las liendres con:
Petrolatum,
Cetrimonium Chloride,
Cetil Alcohol,
Allium Sativum,
Citric Acid,
Methil Paraben,
Parpuf
(de venta libre,
no tóxico,
no comestible)
y la sarna asquerosa de este bobo cerebro

Resucitar ideas
(las muertas y dormidas)
rascarse hasta la punta de los pies,
para que no sea sólo de cadáveres este maldito olvido
que nos come de a poco la memoria

Escuchar música sacra
lavándonos las Nanas,
caminar al revés,
con llagas en las manos,
que nos duela hasta el alma,
pero Lavar las Nanas

Lavar las Nanas muertas de miedo y represión,
sentir que una llaga es la memoria
y la palabra del poeta
el camino a los sueños
perdidos
Crucificar corruptos,
votar (botar) «puercos» en blanco

No sería por racismo,
o por ningún otro «ismo»
pues negro es el olvido

Respirar aire puro Lavándonos las Nanas,
aromatizar las Nanas con perfume de jazmín,
rosa
o patchouli

Procrear Lavándote las Nanas del triste pene

Lavar Nanas

Caminar por la vida Lavándonos las Nanas,
hacer un curso acelerado en especialidades
de Lavados de Nanas

Hacer una Licenciatura en Nanas-familiar-desaparecido
o Nanas-escuela-pública-mutilada
o Nanas-obrero-explotado,
o viceversa
(vise-verso)

Cruzar a nado puro los ríos y los mares del mundo
como búhos de noche,
y de día como aquella paloma
que vuela a lo lejos
para Lavar las Nanas

Recordar que el enemigo es el olvido
de los pueblos dormidos
y que muere un niño de hambre
por cada olvido de mierda de los hombres bobos

Saber que el tiempo pasa
y que no nos quedan horas,
ni días,
ni segundos
para Lavarnos las Nanas

Y limpiarnos las manos
y el alma
y la pereza
Lavándonos las Nanas

Lavar Nanas para ser felices

Festejar la necia navidad
Lavándoles las Nanas a los necios parientes,
a los curas impíos,
a los que hacen de la buena fe politiquerías,
a los falsos Mesías
que profesan el miedo

Que luchemos en “masa” (maza),
para Lavar las Nanas
Cruzar la calle,
subir al autobús,
decir piropos,
cantar canciones de protesta

Escalar los cerros,
hacer las compras,
cobrar el sueldo,
soñar la vida

Hacer el amor,
manifestarse ante las normas impuestas
(que nos matan de miedo)
y Lavarnos las Nanas

Esas Nanas profundas que tenemos
desde niños,
el moretón del juego,
la costra que nació con ese aterrizaje forzoso
en el patio del jardín de infantes

Allí donde volábamos
cuando éramos esperanza,
cuando nuestra mirada le hacía preguntas a esa débil maestra
que nunca contestaba con respuestas
la «pureza-pregunta» del labio de un niño

Lavar las Nanas del primer amor,
hasta el último verso,
hasta el último beso,
ese que nos robaron mintiendo un: “te amo”

Y dejaron marcado el deseo infinito
de sentirlo de nuevo
en otro corazón,
esa hermosa mentira que llamamos: amor

Y el corazón sangrado por un enamorado
que fue lágrima viva cuando dejó un abrazo
en la mágica brisa que nos cuenta que el tiempo,
ese tiempo,
ha pasado

Ese Mágico Eterno Etéreo Tiempo puto

Lavarnos bien las Nanas

Denunciando a los que roban,
a los muertos que votan,
a la viuda del lado que se fue con su olvido,
al amigo traidor que te robó la plata,
esa que tu tenías para darle a tus hijos
Al falso delegado amigo fiel del diablo
camarada del dios de los vampiros
escupideros de sangres de los pueblos

Ellos cuentan por las calles fastidiosas mentiras
y muestran sin pudor sus rostros tétricos
en un afiche (fetiche) de las grandes ciudades
que promete pobreza
y muchas Nanas más

Lavarnos la Nanas
en Marchas del Silencio,
llorar al joven que mataron ayer los «poli- muertes»
por manifestarse la vida en una marcha piquetera
de un pueblo que quiere Lavar todas sus Nanas,
todas las Nanas muertas

Lavándonos las Nanas soñemos la osadía,
la utopía,
la gloria de ser mejores hombres

Convidarle al mundo con las Nanas del sueño,
de aquella imagen grande que aun no hemos perdido
de Ernesto «Che» Guevara
el héroe de los pueblos

No esperemos que vengan a ofrecernos la fórmula
de ser libres señores que habitan esta tierra,
si aún no hemos Lavado ni un poquito las Nanas
de los niños sin techo

De los tristes poetas que dejaron la vida
por soñar utopías,
por cantarnos poesía,
por caminar despacio al país de las letras,
de las letras del alma,
de las rimas del sol

No dejes que te mientan,
no te quedes sentado al borde del camino”
(como dijo el poeta oriental Benedetti)
sentado en una silla
o atado al obelisco,
esperando la muerte del día que se va,
si aun no has intentado al menos por un día,
Lavarte bien las Nanas

Lavar Nanas

Festejarnos la vida
Lavándonos las Nanas

Beber ron o cerveza,
agua de vertiente
o el mate nuestro de cada amor
Lavándonos las Nanas

Y por dios no olvidarnos de las Madres de Mayo,
de las Nanas perdidas que hay en sus corazones,
ese hijo con Nanas,
que sepultó el olvido
pero nació con las Nanas de las Madres del sol

Comer mazamorra o puchero,
verduras,
cerezas y damascos,
sandía o melón,
mimos o pasión,
sexo sin pudor
Lavándonos las Nanas

Hacer revoluciones,
movilizar la gente,
despertar los fúsiles de la desesperanza

Hacer cortes de ruta,
apagones de luz,
protestarnos la vida,
reunir a los vecinos
y al terco pesimismo hundirlo en lavandina

Domesticarlo mucho,
de manera que todos sembremos optimismo,
pero Lavando Nanas

Festejar los cumpleaños
y las noches de bodas,
el ascenso al trabajo
y cualquier nacimiento,
ponerle un fin coherente a esta historia de vida,
hacer que el almanaque camine muy despacio
para que sobre el tiempo
para Lavar las Nanas

Que la noche y el día
se amen eternamente,
que el río con el mar
se abrasen y se besen,
caminar más despacio
para llegar ligero,
ser seguro de muerte
para nacer la vida,
hacer nada y de todo,
pero Lavar las Nanas

Ser preso entre tus nalgas,
tus pecados divinos
y Lavarte las Nanas

Capitán del amor
de los sin techo,
lágrimas en el pañuelo
de las niñas golpeadas,
recuerdo en la memoria
que ya ha viajado tanto,
foto en tu billetera
de cuero amohosado

El carmín de tu boca,
el Papá de tus hijos,
el guía de tu cuerpo
que vuela por el aire

Serenata en la ventana
de los enamorados,
la última poesía
del mes de septiembre,
el lunar de tu pubis
que sueño y sueño tanto

Las nostalgias nostalgiosas

El sol por las mañanas,
las tardes
y las noches
que alumbra a la poesía

Lavar Nanas

Lavándonos las Nanas
manifestar la vida
de modo que volemos
abrazados a un mundo de amor
y de optimismo
pero curando Nanas

Lavarnos bien las Nanas

Para nacer al alba.... 

12 de julio de 2017

Caminos de Tinta - Luis Vilchez, la voz del viento en las calles puntanas 10 Julio, 2017 Sinforiano DigitalAutores editados, Literatura, Nuevo libro, San Luis

Las letras, en todas sus manifestaciones, son tanto el punto de partida como la meta de esta propuesta... y los caminos, por supuesto, de tinta serán.
CAMINOSDETINTA.COM

—Ha escrito poemas en las marchas, con la guitarra, junto a su mujer, ¿cuál es el lugar más insólito dónde han surgido?
—Los poemas surgen de una necesidad de “vivir en poesía”, todas, todos podemos escribir poemas. Particularmente, yo he elegido una forma de vida para escribir, una poesía internacionalista. No conservadora de un lugar, sino comprometida con la realidad social, política y cultural del mundo. Probablemente en el Quisco, en diciembre del año pasado, para navidad, la camarera me pedía que le escribiera un poema para su Chile, para su amado pueblo de El Quisco. Y a medida que ella me hablaba yo sentía que fluía de su mirada laburante, amante de la vida, ese poema, que luego titulé “María Luz y El Quisco”.
Luis Vilchez nació en San Luis el 31 de enero de 1964 y vive en Juana Koslay hace casi veinte años. La poesía orbitó temprano en sus venas. En 2003 publicó en papel “Lavar nanas”, luego, en 2004, “Una filantropía de amor”, cuatro años después “Poemas de amor para una olla vacía”, al año siguiente “Esperándola”, en 2010 “Epitafios” y en 2013 “Como si fuera el fin del mundo”. También ha publicado en DVD sus “Poemas que destapan ollas”.
—Dijo que en su tercer libro “Poemas de amor para una olla vacía” se encuentra como poeta, ¿cuánto ha cambiado su visión de la poesía desde entonces?
—Yo desde muy niño que recito; sé más de 200 poemas míos de memoria, no los he estudiado, sino que nacieron de forma oral y luego pasaron al tiempo, al texto. Siempre fue una necesidad de comunicarme con el otro, con la o el que no conozco. Uno va caminado en la rueda azul de la poesía, que es la vida, y tiene dos posibilidades: o va para la derecha o va para la izquierda. En una están los oprimidos y las oprimidas de este mundo, en la otra el capitalismo. Yo elegí escribir para toda virtud o injusticia que tenga la primera. Esa es la visión que tuve caminado por los barrios de San Luis y el país, tomar conciencia de que todas, todos, somos sujetos históricos y que nos tenemos que hacer cargo del entorno que nos rodea. No nos tenemos que “salvar” solas o solos. Ese proceso de concienciación de la realidad que tuve al escribir “Poemas de amor para una olla vacía”, me hizo crecer mucho como ser humano, como posible escritor de poemas. Digamos, le encontré más sentido a la cosa, que escribir un poema bonito. La realidad (que es dura) comunicada en la belleza (al menos intento) de un poema.

—Dijo que en todas las revoluciones hubo grandes poetas, ¿con cuál libro haría la revolución?
—La revolución no se hace con un libro (pero vaya si no)… La revolución se hace con la coherencia en la palabra y gestos cotidianos. Yo lo que probablemente dije es que en toda época del mundo, en todo momento histórico siempre hubo poetas. Y no es casual que a las poetas y a los poetas como Violeta Parra, Nicolás Guillen, Roque Dálton, Vicente Zito Lema, Paco Urondo, Roberto Santoro, Mabel Redona, Pablo Melto, etc. de una u otra manera los gobernantes de turno los hayan torturado, encarcelado, desaparecido y muchas cosas más… entonces… pica la poesía… por algo será, ¿no?
Vilchez es gestor cultural. Desde 1999 dirige la revista “El Viento” que resultó ganadora del Primer Concurso Nacional de publicaciones callejeras “Contalo vos”, organizado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, en 2006.
Gracias a la Revista Cultural Sur Americana (guturalmente hablando) “El Viento” ha construido una fraternidad entre poetas de San Luis, el país y América, ¿con qué sueña ahora?
—Sueño un mundo más habitable, sin violencia, sin guerras, sin tanta corruptela al por mayor, sin explotadoras ni explotadas. Sueño que la palabra amor, el abrazo, la amistad sincera, no nos cueste tanto pronunciar y sentir. Con respecto a lo cultural, sueño que la cultura nos sea sólo un “privilegio del clientelismo político”, que respire en la calle y con la gente.
—¿Cuál es el poema que más disfruta convidar de “Poemas imprescindibles”? ¿Le llevó mucho tiempo de corrección?
—Yo he disfrutado de todos, pero quizás hay dos especiales: “Poema imprescindible” y “Los abrazos y los pájaros”: al primero lo escribí pensando en la pasión que le ponemos a la revista “El Viento” y a Ediciones “Libros de la calle” con Mónica Algarbe, compañera de la vida, el segundo nace de la noticia del reencuentro de Estela de Carlotto (abuela de Plaza de Mayo) con su nieto recuperado. Me ayudó el poeta Pablo Melto en la corrección del libro, referente de las artes.
—¿Dónde se forma un poeta?
—Yo me he formado con la lectura, creo que hay que leer mucho, que hace bien al alma, que uno aprende, juega, sueña cuando lee. Se forma, se deforma, se forma, se deforma… Un poeta se forma leyendo, compartiendo con otros referentes, preguntando. Yo he tenido la suerte de que soy amigo de muchos referentes en la poesía como el poeta Daniel Cristobo, Pablo Melto, Juan Miguel “Pelado” Bustos, Jorge Bustos, Beba Di Genaro, Nora Bruccoleri, Ernesto Cardenal, Enzo Mottura, Mabel Redona, Vicente Zito Lema, David Gatica, Pablo Torres, Fabio Boso, Roberto “Tato” Iglesias, Víctor “Pajarito” Cuello, Mariela Zobin… Un río, un mar interminable de palabras que caminan sobre la tierna birome de la realidad de los pueblos del mundo… allí me he formado, comiendo un asado, compartiendo un mate, un vino, escuchándolos, aprendiendo de sus defectos y virtudes… Me faltan nombres, son sólo algunas, algunos de estos ríos y mares los que nombré y agradezco me hayan formado.
Vilchez ha colaborado en diversas revistas y diarios del país. Escribió además “Otra publicación, Las Hojas”, una compilación de testimonios, notas, poemas, cuentos y crónicas de escritores de la década del 60 y 70. También  “Pra Frente”, historias de vida, contexto y educación Popular, Roberto “Tato” Iglesias. En 2015, el escritor Vicente Zito Lema integra parte de la obra de Vilchez en su libro de compilación “Trelew, una ardiente memoria”, donde se registran reflexiones de escritores como Julio Cortázar, Juan Gelman, Mario Benedetti, Osvaldo Bayer, entre otros. Asimismo, el año pasado el escritor ganó el concurso “Argentina le escribe a Palestina”.
—¿Cómo ve a la poesía puntana de los últimos años?
Hay grandes poetas en San Luis, lo que no funciona es la gestión cultural (podríamos remitirlo a cualquier ámbito de la cultura). Las respuestas son evidentes para mí. No veo voluntad de “convidar” en las o los gestores de la cultura puntana. Quizás tenga que ver con las primeras preguntas que me hacés y vamos a llegar a una conclusión juntos. Con “El Viento” trabajamos desde hace 18 años para que eso cambie, ojalá hayamos contribuido con algo: 98 números de la revista, 28 libros de ediciones de “Libros de la calle”, cuatro CDs y varios DVDs de autores puntanos… pero falta.
—La poeta “Beba” Di Genaro publicó mediante su editorial, ¿qué recuerdos tiene de ella?
Tomaba el té casi todos los martes a las 17:00 en su casa. Aprendí mucho de ella, una mujer apasionada por la poesía, que superaba los tiempos de la sociedad puntana, una sociedad muy tradicionalista y conservadora, ella publicó con nosotros su último libro “Decisiones del cuerpo”. Siempre se sintió una integrante más de “El Viento”. Una gran guía para mí. Una buena amiga.
—Este año se cumplió el centenario del natalicio del poeta Agüero, ¿cómo siente su legado de verde memoria?
Nosotros admiramos la obra de Agüero y la difundimos en los barrios, con la gente en la calle. Antonio fue un poeta ambientalista, un revolucionario para la época. Creo que no se difunde bien su obra (pero aplaudo el intento)… Los que la difunden, que tienen la posibilidad y los medios para mostrar los tomos de sus libros, lo hacen sólo por rédito propio, lucran para que los conozcan a ellos o a ellas (no hace falta dar nombres, todo el mundo lo sabe, pero calla). No conozco apasionadas o apasionados como por ejemplo Beba Di Genaro o el narrador Roberto Clark para convidar su obra con profundo amor y desinteresadamente. Sugiero lean el libro “De sombras y otro olvidos” que la editorial de la UNSL, allí aparte de la hermosa poesía de Beba, están las cartas de ella con Agüero, y vas a ver a un poeta marginado por su sociedad, pobre, enfermo y que “Beba” apoyó hasta el final.

Nota para Caminos de TintaAcrílico.
Fotos: Gentileza Revista “El Viento”.

28 de mayo de 2017

Presentación del libro “Poemas Imprescindibles”, de Luis Vilchez

En el Marco del III Festival Internacional de La Palabra En Escena. 


Luis Vilchez | Poemas Imprescindibles
YOUTUBE.COM


Presentación del libro “Poemas Imprescindibles”, de Luis Vilchez, Libro número 28 de Ediciones Libros de la Calle, auspiciado por la Revista Cultural Sud Americana (Guturalmente hablando) “El Viento”, publicación independiente de Juana Koslay, San Luis, Argentina. La presentación consiste en un recital poético musical con la participación de Vanina Barrionuevo, cantautora popular de Villa Mercedes, San Luis y Luis Vilchez, escritor de poemas, músico popular de Juana Koslay, San Luis. 


Con una breve intervención de quienes participaron del nacimiento del libro, Enzo Motura, Tati Banegas y Gustavo Díaz.
DÍA: 10 de junio de 2017 Lugar: Micro Cine de la Universidad Nacional de San Luis, Argentina



Hora: 20 hs (se ruega puntualidad)

28 de marzo de 2017

Revistas callejeras



Cuando el poeta se anime a ser poeta
y a repartir sus versos a la gente

poetizando en las marchas populares
su amor y su candor por la poesía

cuando el poeta se anime a ser poesía
sudando las palabras

y discutiendo a incoherentes
poetastros

cuando sus manos abracen la ternura
de una muchacha fresca -de la luna-

y acaricie su cuerpo
con sonetos

yo ya estaré escalando un tibio verso
luchando -criticando- construyendo

en la penumbra gris
de una oxidada revista callejera 


El poema pertenece al libro, Poemas de amor para una olla vacía, Ediciones Libros de la Calle, Colección Madera y verso, año 2008