26 de octubre de 2015

Por Luis Vilchez - Poesía Periodística (Parte 26) - Ruben Vigo, de Mendoza al mundo

Convidamos en este nuevo encuentro amoroso con la poesía a Rubén Vigo.

Este inmenso poeta popular es integrante de la Revista Cultural Latinoamericana (Guturalmente hablando) El Viento de San Luis y también de la Revista La Mosquitera de Mendoza. Publicó Denuncia en coautoría con el poeta Juan de la Maza, también de Mendoza, Editorial Tortitas Caseras, año 2009

Es un trabajador de la cultura. Comparte espacios de fraternidad y sueña una revolución epocal. Un hermano de El viento. Un abrazo en el camino. 




Poema dedicado a Rubén Vigo


La Soledad 

Detrás de cada incierta puerta
año tras año
siempre me espera 
la soledad

vestida como nube de algodón
mi soledad sirve café
me observa 
y muy atenta
disfruta mis silencios…

en este invierno es especial 
mi soledad

ha abierto todas las puertas de mi alma
se entregó desnuda al sol
serenita retoza en el césped del patio

escucha y disfruta 
del canto de los pájaros
bebe agua fresca y me convida
me da palabras

yo estoy sentado 
en la pradera de sus nalgas
canto con ella
me siento pájaro
vuelo sereno por el firmamento
y llego inmenso hasta la cima
de estos versos…

mi soledad es insaciable
me pide más y más incertidumbres:
¡respirá! ¡salí a pasear!
¡bañáte! ¡ve a trabajar!
¡hacé el amor! ¡sentí! 

me llena el bolso y la esperanza
de palabras
así yo… enfrento al mundo…

el telón del amor
se cae y se levanta
la brisa suave
se estrella contra mi alma

y  sigo caminando mi destino
de letras solitarias 
y manos solidarias…

inmediatamente 
me tiento a abrir las puertas
de otras soledades

y vuelvo ha ser 
por un momento inmenso
nuevamente pájaro
canto matinal
efluvio
amante insaciable

y llego al puerto fresco 
de otras soledades

les cebo un mate
les hablo
les nostalgio

les hago cosquillas en el vientre
las beso y las rebeso
les cuento un poco de mi soledad
y luego marcho…

mi soledad
es muy solicitada
y es etéreamente solitaria

y a diferencia de otras soledades
mi soledad es buena…

me goza 
me disfruta
me acompaña…

siempre marchando 
con otras soledades
siempre en un puente
rumbo al infinito
siempre en un puerto
donde nadie llega

siempre lo incierto
lo compacto
lo concreto

siempre en los ojos
de los niños tristes
siempre guerrera
siempre protestando

siempre en las marchas
de pan y de trabajo

siempre en un río 
cristalino y puro
siempre en los ojos 
de mi bienamada

siempre presentes

yo
y mi soledad 


                                                                        Juana Koslay, jueves 16 de julio de 2009, 15: 37 horas

                                                         Poema extraído del libro Epitafios de amor y desamor, año 2010


Obra de Ruben Vigo 

Abrazos

Se piensa que el abrazo es un mero saludo, un simple gesto. Que el abrazo es un acto cordial de amistad, una entrega cariñosa que se da a alguien que lo merezca, para un conocido basta con un apretón de manos. En fin, se reconoce al abrazo como una formalidad en las relaciones humanas de los humanos. Pero el abrazo, en realidad, es el contacto de dos cuerpos que dialogan más allá de sus dueños. Los cuerpos en el abrazo tienen independencia, una brutal y magnífica independencia que hace que una vez iniciado ya no respondan a sus mandos superiores, entendamos con esto, que no nos responden más a nosotros y a nuestras limitaciones, a nuestros miedos, a nuestro raciocinio. Los abrazos esencialmente son rebeldes y solidarios, una vez que se despiertan y actúan ya nadie los detiene. Ellos van solos en busca de alegrías, las generan, las comparten y las contagian. A mí me ha pasado. Una mañana de hace vaya a saber cuánto tiempo, di un abrazo, de esos que se deben evitar, según me enseñaron y enseñan las leyes de la formalidad, de esos donde se percibe el riesgo, un riesgo que viene frontal, un abrazo determinante, peligroso, sedicioso, un abrazo que llega para consumar su momento deseado, la unión con el nuestro y por lo tanto la ruptura del orden. Ese abrazo llegó y se me escapó de control, imaginé que podría resistirlo, pero el abrazo tomó las riendas de los cuerpos y no había forma de pararlo. Intenté despegarme, hasta mordí mi hombro, nada, ni sentí el dolor, igual que si hubiera mordido un hombro ajeno. Ese abrazo de aquel día, de aquella mañana puso en alerta a mis mandos internos, esos que detienen los excesos, los que utilizan las palabras: moderar, prudencia, cordura. Ese abrazo me dejó tal huella de locura que hasta hoy no puedo borrarla. Desde aquel día supe que existe una frontera donde uno es débil y cede, también aprendí que cierta debilidad nos lleva a resucitar la esperanza.
Después el tiempo pasó y aparecieron distintos abrazos, no como aquel, pero importantes. Algunos de bienvenida, otros para el recuerdo, otros que dejaron una tibieza especial, ya que se comprende en el instante que no van a regresar por mucho tiempo, o tal vez peor, que nunca más van a regresar. Hay abrazos que uno quisiera dar pero el otro cuerpo está lejos, entonces, debemos conformarnos con la memoria. Hay abrazos de ternura y algunos que son para el olvido. Pero los abrazos, eso aprendí a lo largo de los años, los abrazos son el mejor diálogo entre los humanos, con gusto uno arriesga a quedar expuesto ante su acto de rebeldía. Gracias a ellos nos sentimos menos solos frente al universo. Cuando estamos unidos con alguien se siente que la vida vale la pena, hay un estado de libertad y de descontrol que merece ser disfrutado. Durante el abrazo, somos inconscientemente humanos.
Para mí, igualmente, de tantos abrazos que llevo entregados y recibidos, me sigue perturbando aquél que se fue totalmente de mis manos, el primero, a ése le doy gracias por su vocación de entrega, por enseñarme y por aún repetirse mágicamente día tras día.
Carajo que valió y vale la pena el riesgo.

Juan De La Maza, Rubén Vigo, Osvaldo “Chiquito” Tramontina y Leandro Poroyan

Testimonio

La poesía no conviene

   A no dejar entrar a la poesía por la puerta grande de los humanos. Debemos ponerle trabas suficientes, puertas infranqueables, y en todo caso, que del otro lado no haya gente, entiéndase mujeres, hombres, niños.
   La poesía es el motivo de una consecuencia futura, de una problemática que no se podrá revertir cuando amanezcan seres pensantes, seres que digan, que se comuniquen con el prójimo.
   Debemos ser precavidos, prestar atención a las manifestaciones de las almas en donde se encuentren, en las calles, en una plaza, en los bares o por lugares que ellos denominan teatros. Hay que vigilarlos, suelen parecer seres normales que nos escuchan y proceden según les decimos, pero la realidad es otra.
   Utilizan algo llamado metáfora, y de eso sí hay que cuidarse, dicen que dicen lo que dicen pero no dicen lo que nos dicen que dijeron. Hasta hoy, para nosotros es indescifrable este tema, pero hemos visto que los que escuchan, lagrimean; hay otros que se ríen, y algunos permanecen en silencio, ni parpadean, quedan tan concentrados que no leen diarios, ni miran televisión.
   Según nuestros registros, existieron pueblos avasallados por la denominada poesía, por suerte pequeños. En aquellos pueblos los humanos se comunicaban entre ellos, como si sus almas estuvieran enlazadas; no escuchaban  las órdenes, ni respetaban las obligaciones que se les imponían; un verdadero caos para nuestros pares de esos tiempos que les resultaba imposible dominarlos por el bien de todos.
   Así que a estar atentos, en cuanto vean poetas o crean estar en presencia de la denominada metáfora, cuando les parezca que los humanos que escuchan en sus rostros demuestran sensaciones parecidas a la alegría o la tristeza, seguro están en presencia de seres libres, y esto, no es admisible. 

JEFATURA DEL COMANDO DEL ORDEN
Construcción

Adherido al asfalto,
sin sombra,
perfecto,
sin sangre,
ni una mancha.
Llueve algo, cae, cae,
quedó espalda al universo,
sin risa,
con mueca,
con ojos de espanto,
                        inútil su vuelo de andamio.
El cemento trepa,
parte las nubes,
y llueven hombres.
Dicen del tablón quebrado…,
pero no,
el destino mata.
Dicen de la soga cortada…,
pero no,
el alcohol mata.
La obra no para,
no hay culpables,
tumulto abajo,
miradas, y uno menos.
Llueven obreros,
ayer, hoy y mañana,
llueven obreros.
¡Qué tormenta!
A circular señores,
 a circular,
la obra no para.

Rubén con sus hermanos de la vida, los poetas  Osvaldo “Chiquito” Tramontina y Juan De La Maza


Desalojo

Llegó el arrebato,
la ley sepulta al abuelo,
empuja sus muebles,
             quiebra sus cuadros.
¡Es la ley, el sillón
                                    y la olla a la calle!,
golpeó con sentencia
   de intemperie para el anciano.
Tiene el pelo agotado,
tiene un invierno de cuotas,
una hipoteca de llantos.
Rodean al viejo
                                     heladeras, zapatos,
las cucharas del pueblo
al cordón,
los platos al asfalto.
Llegó el arrebato,
rematan las palomas,
vacían el ciruelo,
el viejo no mira,
tiene brazos de niño
y un silencio alejado.
Pero tanto juez
       y tanto abogado
            no pueden,
no detienen la lucha
                                     ni los brazos.                                                  
                                                 
          Detrás de la palabra PASO, Susana Altamirano, compañera de la vida del poeta 
Prostitución

Tumba del placer,
           hambre,
                       asco.
Llegan las hienas,
hembra,
           hembrita,
niñita de falda,
vidriera fantasma.
Liliana Primera,
reina sin corona,
esquina con piernas.
Pasan los autos, ventanas, labios,
manos, violencia.
¡Señores, a comprar culos,
           bocas,
                        pezones!
Vereda con Liliana Primera,
           hembra, hembrita de doce,
               remata piel en las noches,
billetes por amor,
flagelo por monedas.
Hiela, nieva, espera,
ya vienen las hienas Liliana,
traen fusiles de caricias,
vienen matando duendes.

Fuente
- Salvo el primer texto “Abrazos”, los demás textos pertenecen al libro La Hojas Compilación de Testimonios, notas, poemas, cuentos, crónicas varias, de escritores de la década del 60 y 70 que publicaron en la Editorial Papeles de Buenos Aires, Ediciones La Pluma y La Palabra dirigida por el poeta Roberto Santoro y escritores que han publicado en la Revista Cultural Latinoamericana (Guturalmente hablando) El Viento dirigida por la escritora Mónica Algarbe y el poeta Luis Vilchez

- Archivo de la Revista Cultural Latinoamericana (Guturalmente hablando) El Viento



9 de octubre de 2015

Audios con poemas de Luis Vilchez, Juana Koslay, San Luis, Argentina

https://soundcloud.com/luis-vilchez-poeta



Luis Vilchez realizó trabajos en sectores de educación popular y formal. Realizó talleres de investigación-acción en torno a la cultura popular y sus manifestaciones artísticas. Para ganarse la vida
soundcloud.com

HAY GENTE COMO YO (Luis Vilchez)

Hay gente que con solo abrir la boca
llega hasta todos los limites del alma

Hamlet Lima Quintana

Hay gente que dice lo que siente
que besa y te re besa

que abraza y te re abraza
que juega -que camina- que siente -que te ama-

hay gente que goza de un poema
que llora y se conmueve con textos de Cortázar

que juega a la rayuela y a la mancha rosada
que ríe a carcajadas...

porque sabe que a veces también
hay que llorar

hay gente que ha nacido de canciones
que cuando lee canta y cuando baila hace cantatas

que sabe que la vida es un inmenso canto enamorado
y sabe que la muerte... los morirá cantando

hay gente que sueña la utopía social
que es osario del verso y nada en esperanzas

que marcha con el pueblo -que protesta marchando-
que muestra descontento o solidaridad con las cosas que pasan

porque entiende que en una manifestación popular organizada
hay ángeles poetas del amor

que prohíben vivir con un candado en la birome
como en las dictaduras

hay gente que te mira bien profundo a los ojos
que alumbra tu camino cual son de sus pupilas

que sueña con amarte -que te invita a la cama-
que te ama con el alma y te propone un plan: bañarte en besos

digamos que es así: enamorada

hay gente que despierta la memoria de la masa popular
naciéndoles poesías -pues- sabe que un poeta es un apasionado

que escribe con profunda devoción en cuerpo y alma
todo lo que el pueblo siente cuando calla

digamos que es así: apasionada

hay gente que te pide que respires tus sueños
que abras todas las ventanas del amor al optimismo

que no aflojes -que sigas caminando-
que vivas -que trabajes- que juegues y que viajes

que estudies con un sentido crítico a este mundo
que discutas amando y te enamores discutiendo

el por qué de tantas cosas
defendiendo con la muerte la alegría

digamos que es así: tan camarada

hay gente que te busca y que te encuentra
compartiendo en cualquier lugar del mundo

un mate o un café con el amigo
personajes-personas-personitas

dispuestos a conversar y abrir caminos
alimentando un pequeño espacio del bendito tiempo

que pasa y que no vuelve
que es divino

hay gente luchadora -iluminada-
que escribe lo que el pueblo olvida a diario

que alimenta memorias con sonetos
que te expresa su amor con unos versos

que te espera a la vuelta de la esquina
y te acompaña a criticar con ellos la injusticia

hay gente que es poeta o poetisa
que construye metáforas del alma

cual ansión de un poeta que sufre por su pueblo -que decae-
por el empobrecimiento y la globalización del alma

digamos que es así: liberadora

hay gente que critíca la abundancia
de los que tienen mucho -demasiado-

hectáreas -edificios numerosos-
delirios de grandeza al por mayor

y demagogia
desagradablemente impúdica

olvidando que nacieron palomitas
en muchos barrios pobres de este mundo

y en ese oído sordo de la gula
hay pobres angelitos desnutridos -de todas las edades-

que mueren sin un mísero centavo
en villas -hospitales- hospicios solitarios

digamos: son los muertos del olvido

hay gente que metafóricamente hablando es: una cagada

hay gente que te busca en una esquina
que te muestra un poema -que te ama-

que contagia la mágica locura
de escribirse la vida con el alma

maravillosos enamorados de la luna
que te invitan a soñar con la mirada

hay gente que te mira y que se mira
que detesta la prisión de los relojes

que dice que el amor es un momento
y cada nuevo día una esperanza... para nacer de nuevo

hay gente que yo llamo poetastros
-que se encierran en círculos cerrados-

que escriben con la zurda canciones de protesta
y cobran con la derecha mano el precio a su incoherencia

y con alevosía se olvidan que hay seres humanos
que leen sus ignominias literarias... pensando que son soles

hay gente que poéticamente hablando: no sirve para nada

hay gente diferente a la ya mencionada
que es leal y optimista -que ríe a carcajadas-

partidarios de ser hombres decentes
que te dan una mano -una palmada-

poetas de su pueblo que declaman verdades
que discuten la injusticia de ser unos travestis del sistema

esa podrida máquina social
que hace que un hombre deje de ser hombre

obligándolo a tener un despertador en el culo
una boleta del Prode en la cabeza y un candado en la boca

hay gente que toma como ejemplo las palabras
de un poeta popular como Roberto Santoro

para que escuchen el canto del amor de este vate
y la voz de tantos muertos que mataron los milicos

como Alberto Acosta-Rodolfo Walsh-Haroldo Conti
y otras cientos divinas voces del amor

por soñar y soñarnos
un país mejor

poetas que nostalgian como yo
o como usted que recién me está leyendo

digamos que es así: que da la cara

hay gente apasionada y que apasiona
partidarios de besarte las entrañas

que te invita a brindar por el mañana
optimistas del sol en tu ventana

hay gente que protesta por la noticia diaria:
por la incapacidad de discutirnos

por los incomunicados comunicadores
por los sordos - los ciegos y los mudos

que no quieren oír -ni ver- ni escuchar
el dolor de los pobres de este mundo

hay gente que es la voz de los destierros
porfiados portadores de protestas

que ven como se comen las vaquitas del trabajador
los propios gobernantes que el pueblo votó con inocencia

por eso los poetas testarudos y tercos
odiados por los crueles villanos del desdén

personajes del pueblo que no quieren sepultureros del olvido
ni barrios con los dientes cada vez más cariados

ni frío en los andamios de los enamorados
armados de palabras -los señores poetas-

gente que entra o entrará en algún momento dado
en todas las entrañas de almas inocentes

rogando que despierten y que griten:
¡basta! ¡basta!...

para salir a caminar con la nostalgia
en marchas de centenares de esperanzas

con ciento doce mil trescientos veinte
banderines y banderas del amor-amado

defendiendo los versos populares
y escuchando los latidos

de todos los rincones de las almas
declamando una poesía apasionada

hay gente -mucha gente-
mucha-mucha-mucha

hay gente como yo: que no se calla

Poema extraído del libro Poemas de amor para una olla vacía, Ediciones Madera y verso, Año 2008, Luis Vilchez

30 de septiembre de 2015

Por Luis Vilchez - Poesía Periodística (Parte 25) - Luis Luchi, un canto del viento

Los piadosos y los tolerantes (Poema dedicado a Luis Luchi)

Los piadosos no me gustan -corazón-
no me tienen respeto
tanta conmiseración me da fastidio

los piadosos son los tolerantes
son los que viven con la cacerola llena de manjares
y conviven con la vacía olla de los pobres de siempre
sin sufrir graves daños de conciencia

los desterrados -vida mía- son invisibles
para los ojos de los piadosos y los tolerantes
habitantes de esta farsa sociedad invisible

los piadosos no tienen relación de igualdad con la alegría
carecen de utopías y misterios
porque ignoran la bandada de pájaros que vuelan
con sed de un nuevo sol

los piadosos son los tolerantes
son los que te ayudan
regalándote las sobras
de lo que te robaron

son los políticos y los politiqueros
son los portadores del virus de la desilusión humana
son los ejércitos de la globalización neoliberal
que nos conducen a una muerte prematura
ejecutando la alegría contra un paredón de desamor

los piadosos jamás pudieron ni quisieron nacer
intercambios de amares con cualquier esperancita
más bien son los que te piden un voto
a cambio del maldito olvido

mi esperanza sabe que la virtud de intercambiar amares
es el fundamento del respeto

mi esperanza me energiza para no tentarme
con la blasfemia de la cultura de la dependencia

yo sé que los piadosos le tienen miedo a mi esperanza
mi esperanza - la que es igual que tu esperanza
porque caminan juntas y se toman las manos

Poema extraído del libro Poemas de amor para una olla vacía, Ediciones Madera y Verso, año 2008, Luis Vilchez





Poema "calificaciones" del poeta argentino Luis Luchi
youtube.com
Hijo de inmigrantes judíos ucranianos, Luis Yanischevsky, su nombre real, nació el 11 de octubre de 1921. Fue un hombre enamorado y unido de por vida a la poesía -«desde hace muchos años es algo central para mí», llegó a comentar- y muy reconocido durante los años 60 y 70 en los ámbitos más alejados de la cultura oficial bonaerense.

Formó el grupo Gente de Buenos Aires con el poeta Roberto Jorge Santoro, el actor Héctor Alterio, el músico Eduardo Rovira y el artista plástico Pedro Gaeta. El objetivo era acercar la cultura al pueblo.

Militó en el Partido Comunista y simpatizó con el anarquismo y, como miles de argentinos más, tuvo que emigrar tras el golpe de Estado de Videla.

Cambió el barrio de Parque Chas de Buenos Aires por el Raval barcelonés, que inspiró muchos de sus textos. Además de por su actividad cultural, Luchi será recordado como un nombre luchador, comprometido y solidario y por ser un referente para todos los exiliados argentinos.

Lucho es referente para quienes nacemos Vientos, un poeta del pueblo y para el pueblo. Ya publicamos en varios números de la revista su poesía. Poesía que nos acompaña en cada paso por este camino de letras y utopías.




Número 35 de la revista, año 12, en la contratapa poema de Luis Luchi con ilustración de Oscar Grillo 


Obra de Luis Luchi



Todo a veinte, años después

(Poema muy largo)

El barrio aquí
igual
y nada
una verja
la primera vez que toqué metal
la flor fuera del alcance.


Lo dicho dicho está,
inútil será borrarlo,
ése es mi deseo;
me siento caer y es cierto
y medio fanfarrón elijo el lugar.
El cansancio es dueño de mi cuerpo
y yo alegre escribo versitos de mi cansancio
tal cual soy excepto las hipocresías habituales.
No limpiaré nada,
dejaré a la lluvia generosa interpretarme.
De un montón de errores creció una montaña
y sentado en la cúspide
esperaba el crepúsculpo.
Faltaba lo principal,
No aprovechar la oportunidad de las ocasiones
para mejorarme.
No fuí pastor ni oveja
única posibilidad para un desarmado
y encima este maquinaje se me va de los dedos
con que acaricio.

(De La pasión sin Mateo)


La cama caliente

Qué lindo en invierno
después de atravesar el día helado
rendido y frío
con ganas de besar y que me besen
encontrar las sábanas calientes y limpias
con vapor de mujer.
Qué lindo en invierno
y qué lindo también en el verano.

(De La vida en serio)


Las antítesis

Está la humanidad,
Está.
Si aguantamos una generación más
ya casi llegaremos al final,
y veremos del otro lado.
La fisiología se ocupará del dolor,
la duda será curada
con ondas ultrasónicas de saber,
la amistad y el amor
reflejos que producen placer
abundarán como el pan regalado,
y si no es así
de todas maneras
está la humanidad,
está.
Lo que somos cabe dentro de ella.

(De Vida de poeta)


Frac

Qué gracioso debo quedar metido en el frac.
Supongamos que estoy invitado al banquete
y por una componenda ineludible
debo colgarme el elegante uniforme.
Entrar al salón
donde vestidos iguales
se ponen de acuerdo
en la catadura de la risa,
establecida en el concilio
de los más ricos y poderosos.
Una flor perfumada de blanco
ilumina el armisticio de mi hombro,
disfrazada en mi pavada de vida
con plata prestada,
curiosidad prestada que exigen devolución.
Consideran mi claudicar
en sus cambios de mirada,
me aferro al pasado,
solicito que lo llenen,
al principio con timidez,
y empiezo mi cantinela de ropa mameluco
terminando tan igual
que ayer y que mañana
con un vaso de vino volcado.

(De Vida de poeta)
 

Cada uno tiene su desgracia y yo te perdí

En todos los años
en que tus besos fueron míos
rendí el peso de la piel
el amor en oleadas, el paraíso,
la mano sobre tu corazón palpitando;
por lo que recuerdo
no sólo fue el beso,
una posesión completa
cuerpo y alma
compartiendo el aprendizaje
y para mí era total
la primera vez y siempre,
después no tanto, el resto es largo;
pero tus besos
fueron y serán para siempre míos,
no termino de enumerarlos
y olvidarlos
para que su cantidad
alcance hasta
el fin de mis días.

(De Contestarse a sí mismo en el canto)


Octubre

Color de pureza en las flores
decisión de revoluciones.
El fresco temblor nocturno
distiende su contraído semblante
y sopla un chorrito de leche
para cortar la oscuridad cerrada.
El cielo tan alto como las estrellas,
la espalda húmeda
por el beso que ha puesto en mis labios
la noche de octubre.
Octubre,
mi mes de besos puestos en mis labios.
Las aromas ya se sienten;
están.Estoy impregnado de Octubres
buenos y malos y sin importancia
Soy Octubre jardín y cambiante,
mi piel es nueva, mi lamento es otro.
Comienzo el año en Octubre
porque soy jardín y cambiante,
Comienzo el año en Octubre sereno.

(De Poemas de las calles transversales)


Dejar la casa por la guerra

Salgo para la guerra
llegó el momento
la mochila se pasó toda la vida preparada
le faltaba mi espalda
y el final de los finales de mi incertidumbre
despilfarrada mi acción
en ingenuidades de heroismo
en los campos de teruel
sierras morenas los angeles
vietnams norte y sur
en salta dejándome la barba
en canelones usando peluca de oruro
aprendiendo a revolear el machete
yo que temblaba cuando hervía la pava
me incorporo y da vueltas el disco
a veces cantando a veces silbando;
estado asambleario
todo el poder a los soviets
derribar los muros de las cárceles
de los palacios de justicia
de las panaderías de las confiterías
de los canales de televisión
con premios para todos
destituyendo a los jefes
reirnos de las competencias
y ganar con la mayor cantidad
de gente posible
para que den todas sus posibilidades
y se lleven todo lo que necesitan
y algo más,
que eso va a haber.

(De Mishiadura en las dos ciudades)


El Sena para mí

Sé un poco para mí
Sena, que otros poetas te poseyeron.
Me encuentro tan lejos
para nadarte o andarte en bote.
Si tuviera montones de dinero
bien sabes que apoyaría en las barandas
de tu ruta encajonada
mi cabeza con penas.
Y diría, esto lo imaginaba,
aquello está en su lugar.
O pronto descubriría un recodo
que gocé y viví
y estaré en condiciones de prever:
ahora voy a ejecutar tal palabra,
tendré una aventura
imitaré la luna
o reconoceré que estoy soñando.
Lo más seguro es que estaré soñando.
Y cómo me gustaría, Sena, andar por tus orillas
en una ola sin reposo
de tus períodos de paz.
Presiento que las primaveras
me envolverán
y estarán inquietas cuando no me sienta feliz
y yo les explicaré,
nunca podría dejar de explicarles,
que no estoy triste por ellas,
que todo lo que pueda irme bien
aquí me ocurre.
Que a pesar de haber llegado
sin ser joven,
es posible que me miren y estimen
nada más
que porque escribo versos,
nada más que por eso.
Y puede ser que me decida,
por qué no,
a tirarme en tus aguas y morir.
Y contarán de mí,
eso espero,
un poeta,
argentino,
dejaré mis documentos en regla;
se hundió en el Sena porque lo quería
habiendo tantos ríos en el mundo
y en su país.

(De La vida en serio)


Volviendo a casa

Como soy un ciudadano de estos tiempos
no voy para mi casa en un caballo.
El banco de la nación
no confía en mis promesas
y mis conocimientos
sobre travesuras comerciales
no asombran a nadie.
Si me palmean en la espalda
y me preguntan de improviso
diría sin ponerme colorado:
soy poeta.
Entonces a colocarse en la cola:
con el albañil
con el matasellos de las sucursales
con el mozo de café.
Con la suave damita
que ni de reojo me mira,
con el vigilante que sí me mira de reojo,
con el carpintero que no oculta su olor a gomalaca,
con el reglamento que cobra el boleto de distancia.
Todo recorrido termina, insisto y bajo.
Podrán averiguar de mí mucho pasado,
nunca olvido sus caras.
He leído por qué enferman mis vecinos,
por qué la frente distrae sus sonrisas.
Entro a mi casa,
el día menos pensado me voy a mudar.
Busco un rincón con un poco de luz,
todos tenemos un rincón, y libero a los astronautas,
a Colón a Tomás Moro
a los proyectos de la capital de la alegría.
Y después en la comida,
sin comer no se puede vivir,
¿No trajo la paloma un aletear?
¿No vino un telegrama con saludos?
¿No hubo un llamado con cantos
que incluyan mi nombre?
¿Nadie golpeó la puerta
y dejó un regalo para mí?
Porque espero una visita
hoy o mañana
algún día será.

(De Poemas de las calles transversales)


Ordenanza municipal (11 de abril de 1902)

La guerra del catorce no había comenzado.
La revolución de mil novecientos cinco
estaba por afirmar
la disolución del capitalismo.
Mi ciudad,
Buenos Aires,
afrontaba los temibles problemas
con tranquilidad.
De la fiebre amarilla estaban inmunes,
a lo obreros polacos
con campesinos correntinos a caballo
los calmaban.
España seguía rezando,
India soñaba.
El puerto de la ciudad
insistía en vender,
los araucanos estaban liquidados.
El abuelo del Che Guevara acumulaba dinero
para asegurar a su nieto
la carrera de médico.
Los gauchos sin horizonte
robaban con cuchillo en los callejones.
Muchas más cosas pasaban
cuando el intendente de mi ciudad,
Buenos Aires,
encontró en el blanco mármol
de su azul residencia
un grueso escupitajo verde
con leves estrías anaranjadas.
Logrando no pisarlo
convocó a una junta de vecinos
que aceptaron sin objeciones de fondo
prohibir escupir fuera de las salivaderas
para limpieza de la población.

(De Poemas de las calles transversales)


Contestarse a sí mismo en el canto

¡¡¡Voy!!!
No contesta-no está.
¡Esperame, falta poco!
¿Estará festejando mi ausencia?
Oigo voces. Están en curda,
suben, cruzan el río,
pasan el bosque,
y se escucha en el valle:
¡Estoy por llegar!
¡No terminé! ¡Esperen!
El zapato me queda chico, la media grande;
hace mucho que no me vestía.
¿Cómo se hace?
¡Eh! ¿Con qué viajo?
Sí, sí, ando, es el viento en contra,
me falta poco, estoy,
es el último descanso que tomo
pero verán, ya veremos, hay niebla,
justo hoy se les ocurre un eclipse de sol,
nunca es total, llevo un farol,
una vela, tus ojos en la memoria.

Fuente
www.revistaculturalelviento.blogspot.com.ar
www.luisvilchezpoeta.blogspot.com.ar

www.allinchrome.com.ar

23 de septiembre de 2015

Por Luis Vilchez - PICHETO, el poeta del pueblo - Poesía Periodística (Parte 24)

Hay que escribir en caliente

   Silvio Correa (Picheto) nos convida en sus libros la posibilidad de meternos en un mundo donde sólo existe la noche. Mujer oscura que se abraza a la memoria y sus respectivos silencios para nacer en el grito de su pueblo. Una noche de espuma. De estrella y luna nueva. Con lluvia de pena y de poema.

   Como proveniente de una brisa literaria de los Silvio Rodríguez, Julio Cortazar, Mario Benedetti y Oliverio Girondo nos lleva con su poesía a la pregunta: ¿Y el amor? ¿Y el desamor? ¿Y la mujer? ¿Y el hombre? ¿Quien esta arriba y quien abajo en esta lucha de poder histórica? ¿Por qué la necesidad de un poema guerrero soñador de igualdad social para los pueblos?

   Convencido que “para vender una revista callejera hay que transpirar la camiseta” sigue los pasos trovadores de la “Revista Cultural La Ciruja” que dirige desde hace siete años y que ha salido mes a mes, casi sin interrupciones, con vocación y convicción de que se está haciendo algo bello para comunicar.

   Como Roberto Santoro, Picheto, “escribe para los que hablan” sin que se le tuerza la boca por decir verdades.

   Si encuentras sus libros en el camino no le esquives la mirada. Siéntele su aroma a tabaco, noche y luna bien amada. Mírate en los ojos de Picheto que nos enseña verso a verso que “hay que escribir en caliente”._

 

Epitafio II (Poema dedicado a PICHETO)

 

Hubo un Mandela de PUEBLO
con una Parra de LUCHA
La dignidad es VICTORIA

 

Poema extraído del libro Epitafios (de amor y desamor), Luis Vilchez, Colección Libros de la calle, año 2010


Obra de Silvio Correa PICHETO

 

Naceres de los silencios con sus noches
en las noches de los silencios


Soñé / soñé / siempre sueño-o creo (ocre) que sueño cuando sueño-soñé que estabas ahí / ahí donde no estabas y una ráfaga de espuma y vidrios rotos se clavó entre este silencio y aquel olvido / entre aquella luna y esta sombra / soñé / soñé pero no sé si soñé / siempre no sueño / no sueño cuando sueño que me parece que despierto de este letargo de hojas muertas y rumor de dioses locos que sueñan lo mismo que yo pero al fin y al cabo se desata de una vez por todas / de una por todas las veces que dije ya voy pero ese no era el camino / apenas si la canción del aire cuando estabas allí donde no estabas si ese era el recuerdo cuando recuerdo y fue allí / ahora sí / fue allí / en la penumbra de un sábado a la madrugada de un lunes taciturno de humo y color mientras la lluvia / tu beso de miel y socavón que no pude no pudimos desprendernos de nuestras miradas-¿los ojos qué?-en ese azul celeste verdoso de cielo y turbio por lágrima y sonrisa cuando amor dijo tu boca o mi boca pero no / no era eso / era eso que las siluetas del poema ignoraban por rabias / sabias y rubor con boina y todo entre las bambalinas de la noche en los bordes invictos del ayer de ayer / del ayer / del ayer sólo me quedan mañanas que no volverán porque nunca más iremos como aquella calle despacio a los andenes de nuestros labios... dijimos.
Que no dijimos si la cruz se quebró de espanto y niebla con el nuevo sol de la palabra / palabra que calla cuando sueño que sueño que sueño que sueño que sueño / que de qué y allá lejos en la distancia precisa que precisan las distancias te siento temblar como una mariposa de crespón cuando sueño que sueño que no sueño si no es con tus sueños / con estas ganas de no tener ganas / con estas manos que dibujan el adiós en el vuelo de tus sueños de ayer / con los ayeres de siempre / de siempre que sueño / que no sueño / con los pañuelos gastados de ira-¿de qué?-en ese quedo de estrellas de papel en el incierto cierto de estos barriletes de sueños / de sueños / de sueños que sueño cuando creo que sueño / que sueño / que sueño (o no)._

Luz al Sur,
tierra de nadie;
en tus labios de sol y sal


Noche uno


Cómo gasto papeles recordándote
cómo me haces hablar en el silencio
¿cómo silencio estas horas con tu voz que aún me canta la
melodía de entonces? ¿cómo?
cómo gasto recuerdos muchachita de la lluvia

como no te me quitas de las ganas
aunque nadie me vea nunca contigo
aunque todos me vean perdido y en la nada

y como pasa el tiempo que de pronto son años
sin pasar tú por mí... detenida
que de pronto es lo pronto si la vida
derrama sobre los tejados del alma esta
lejanía cerca por tenerte y no

te doy una canción si abro una puerta
y de las sombras sales tú
te doy lo que el amor por luz y por sombra
si abro la noche cuando cierro el poema

te doy una canción de madrugada
cuando más quiero tu luz
porque yo soy lo que tú me entregaste
la trova labriega del verso y el amor

te doy una canción cuando apareces
el misterio del amor
el coraje y la libertad enredada en los labios
el resabio de una palabra que crece en
los andamios desesperados del fuego

y si no lo apareces no me importa
yo te doy una canción
cuando los ángeles de la melodía
por miedo y por ceniza
vienen cantando de prisa yo
yo te doy una pequeña canción
                                                           
si miro un poco afuera me detengo
la ciudad se derrumba y yo cantando
y sigo soñando mientras el mundo se desploma
afuera de todo lo deseado adentro de ti y de mi llanto

la gente que me odia y que me quiere
no me va a perdonar que me distraiga
no me van a perdonar no que caiga una y
otra vez en el arrebol claro de tus ojos de nieve

creen que lo digo todo que me juego la vida
porque no te conocen ni te sienten
creen que todo lo que vivo no es por ti creen lo
que no creen porque sólo yo te conozco como te siento
te siento como te conozco cuando no lo digo todo muchachita

te doy una canción y hago un discurso
sobre mi derecho a hablar
muchachita de lunas a conquistar si en
mi derecho a amarte va más allá de este amor

te doy una canción con mis dos manos
con las mismas de matar
con mis dos manos y mis sentidos ya sentidos que
tejen la agonía lúcida del verso en la vehemencia tierna de
una lágrima que se dibuja entre las hojas del alma

te doy una canción y digo patria
y sigo hablando para ti
te doy una canción como un disparo
como un libro una palabra
una guerrilla como doy el amor
te doy una canción y digo mañana
y sigo cantando para ti
te doy una canción como un abrazo
con todo esto que te escribo
te doy una canción una cierta mirada
te doy una canción amor te doy una canción
como te doy mi amor...como te doy mi amor._

Noche dos

Vea usted
               amiga o
mejor dicho
                   escuche
escuche ahora que el silencio
es patrimonio de sus manos y
la noche es territorio de las sombras
escuche lo que el poema dice y
dígame si no tengo razón o si la
razón no es acaso de aquellos que
sembraron sus espinas de viento y
roto por no querer acallar lo que
otros lloraban por miedo y pavor
escuche sino lo que Van Gogh o
dicho mejor vea usted
lo que Vincent tiñe de luminoso y puro
desde el centro mismo del ocaso
                                                      cuando
sus amarillos denuncian lo que
anuncian de dolor sus rebeldías
vea amiga o
                    escuche
                                                    escuche
lo que Rimbaud desde su infierno
sentencia con total precisión
                                                  cuando dice
lo que maldice sangre adentro de su adiós
escuche amiga
                         vea
                                  vea
que ya la noche es
de las sombras y nuestro territorio se
puebla de silencios y
las manos tejen el misterio
                                             de la duda y el amor._
Noche tres

Ahora que la noche se desboca en
la boca de la noche ahora
ahora que ya nada queda entre
                                 la nada y mis manos
ahora que es ahora y la lluvia cae
cual rocío al alba... me iré.

Me iré despacio verso adentro de los sueños
sueños que ya no alcanzan mi libertad y
                                              mi sed de caminos
sueños que ya no socavan mi ansiedad de
distancias y lejanías.

Me iré quién sabe adónde y
                       con qué otros fulgores
                                              otros dolores
                                                        otros amores
otros sabores otros porque nosotros
eternos mendigos del silencio nos
animamos a partir desde cualquier sombra
                                               desde cualquier duda
                                               desde cualquier luna
ahora
ahora como escribí no hace muchas
esperas ni hace demasiadas lágrimas.

Me iré desterrando brumas
andando la vida viviendo por si acaso el
ocaso abrazara estos sueños ciertos y no tanto
me iré yendo desde mi loca cordura al
territorio limpio de la noche
desde la noche a la nostalgia pura y
en la geometría perfecta de la soledad de
la poesía me encontraré en el beso que no
                                             que no
                                                        que no
                                                                    me iré._     


Silencio uno

Vamos a llorar, noche, vamos a llover. Vamos a llorar lunas y rapsodias con las veletas de la noche, noche, noche, vamos a llover espuma y mar. Mar y soledad. Libertad y espuma. Lunas y libertad. Soledad y rapsodias.
Entre tantos garabatos el alma a veces teje mariposas oscuras que vuelan hacia mí y pregunta mi nombre por las dudas y sé que no hay otra salida que la que esconden los precipicios de luz que devoran las hojas y los ojos del poema.
Vamos a llorar dije y en un destello de muerte tus manos me naufragaron.
Sobra-vida, puede-vida, salva-vida en donde se ocultan los falsos gorriones con sus falsas canciones en sus falsos poetas / profetas de la miseria, pobres taciturnos moribundos del “encle” donde llorar lunas de oscuras paredes de la noche, noches por resolver el acertijo que va más allá de todo infinito, de toda eternidad.
Vamos a llover con charcos de sangre donde la sangre al fin pueda comprender lo que es vivir / morir / seguir en el sueño del Caláis-Sanga de mis deseos tuyos.
Vamos a llover, a llorar por si acaso te acosan, noche, por si acaso te acusan los trapecios del tiempo sin tiempo, del día que soñaste, del verso que no escribimos juntos, no escribimos porque fuimos la lágrima, noche, fuimos la lágrima, la página que aún, amor-noche, noche-amor, la página que aún no lloramos, no llamamos, no llovimos.
Ya. Ya y luego queda tu boca con la noche boca arriba por no temblar.
Vamos a llorar. Vamos a llover. Vamos a llover lunas. Vamos._

Noche mugrienta de estrellas,
mientras la luna mostraba
su medalla; a orillas del sueño,
junto a los besos de Soledad 

Noche cuatro

Derrotado de sombras y
lejanías
soy la nada. El vacío
                                    incierto
el fuego que no.

Ha de haber una barca perdida
en medio de la noche
para que el verso
naufrague en ella.

Todo es caos en mí. Todo.

Levo mis tristes papeles
                      al aire de la
                                      madrugada.

Silencio.

La confusión llama en su red de
                                               miedo.

Los fantasmas del insomnio
                                             la duda
                                                         el gris.

He de vagar entre tu nombre y
                                                la soledad
                                                              morir en ti._


Noche cinco

Digamos por ejemplo:
               ahora que la luna quiebra su espejo
y la noche canta su alma y su almanaque
digamos por ejemplo que vienen desde lejos
los ocasos abiertos de soles y ventanas.

Digamos por ejemplo:
            ahora que no hay hora
            sino para el fuego
            sino para mis manos
            sino para tus labios
            la ternura simple
            el beso urgente
            el peso de la muerte
            los resabios del dolor
            el verso roto y suicida
            los andamios del misterio
el milagro de otro fulgor
digamos por ejemplo
           ya que no quedan sombras
sino la que destiñe
           tu boca y mi canción
digamos
            lo que digamos
                       ejemplo o corazón._

Noche seis

Se precipitan las sombras
sobre los acantilados del alma.

La noche se cierra
entre bambalinas de humo.

He roto el silencio del agua con
el grito mugriento de la lágrima.

La lágrima mugrienta de sueños se
estrella contra la madrugada.

Pero no te amo.

Una canción de furia
a lo lejos se escucha. A lo lejos.

Vienen marchando flores noctámbulas y
la luna es un parche negro en el cielo.

El fuego de otros días
otros días iguales corren ciegos de gris y alba.

Los recuerdos que no van y
apenas si el poema para desvelar esta paz ahora.

No te amo pero.

Luciérnagas mustias juegan en
las farolas de la tristeza y del viento.

La espera es eterna sin espera en
los andenes necios del misterio.

Todo es ayer adentro de mañana y
voy con tu mirada al fondo de la lluvia.

Te amo pero no.

He muerto más de lo que he
vivido pero aún así una luz de
niebla me aguarda en
los puertos victoriosos del
                                          amor.

                                                                                      Del amor._


Fuente

- www.revistaculturalelviento.blogspot.com.ar

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